
A) Escribir un libro juvenil, hacer una película de dicho libro juvenil, coger a Alex Pettyfer y quitarle la camisa, coger a Dianna Agron y quitarle la coleta, publicar el libro el mismo mes que sale la película (oséase: febrero), sacarle una foto a dicho Alex Pettyfer (con camisa y la cara marrón de roña), y aunque en dicha foto salga fatal (porque bien, lo que se dice bien, no sale; parece que tenga cara de torta), el libro se venderá solo.Si queréis saber de qué trata el libro (una pista: marcianitos) y qué tal está, si queréis ver el tráiler de la película, y si queréis ver las super manos-linterna de Alex Pettyfer, entonces podéis leer la reseña que escribí hace un par de meses, porque está esperándoos AQUÍ MISMO.
B) Ser la fuerza sobrehumana que inaugura este próximo mes de enero Amazon España (y Portugal). Amazon es la mayor tienda online de libros (y otras cosas) del mundo, y parece ser que llegará a nuestro país (después de Francia, Alemania, Reino Unido, Italia, Japón, Canadá y Etcétera) gracias a la compra de BuyVip (si queréis saber más en detalle de qué va la cosa, podéis leer aquí la noticia). En cualquier caso, a mi modo de ver (y desde mi experiencia, iniciada en el año remoto en que compré los Juegos), las grandes ventajas con respecto a otras superficies que venden libros por internet (La Casa del Libro, Fnac), son bastantes:
Transporte rápido y gratuito (o, por lo menos, cada una de las webs de Amazon suele enviar paquetes gratis a los locales, aunque como yo nunca fui local hasta ahora, nunca me informé demasiado).- Gran catálogo de libros en castellano (duh), pero también inglés, francés, alemán y chino (y etcétera), difíciles de encontrar en otras tiendas españolas, a precios razonables, y sin plus en el transporte ni nada parecido.
- Ebooks. El producto estrella de amazon: el Kindle.
Eso sí, no todo son cosas buenas...
- No hay ninguna superficie física a la que poder reclamar, o mirar a los ojos, si eso es lo vuestro.
- Si alguna vez veis junto a un libro electrónico de descarga un cartel que pone "compra con un clic", que la curiosidad no pueda con vosotros y NO LO PULSÉIS. Significa que lo vais a comprar con un clic, literalmente, y no hay forma de cancelar la compra de una descarga. Así que a lo mejor os pasa como a mí, y al día siguiente, al revisar el correo, os encontráis con la "agradable" sorpresa de que habéis comprado un libro sin querer. Nunca en la vida me había pasado semejante cosa. Y ¿lo más triste de todo? Ni siquiera me acordaba (me acuerdo, todavía) del título de mi nueva adquisición.