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martes, 1 de marzo de 2011

El Club de los Corazones Solitarios - Elizabeth Eulberg - Reseña

Título: El Club de los Corazones Solitarios

Título original: The Lonely Hearts Club

Autora:
Elizabeth Eulberg

Editorial en inglés: Point

Editorial en español: Alfaguara

Año en inglés: diciembre 2009

Año en español: febrero 2011

Yo, Penny Lane Bloom, juro solemnemente no volver a salir con otro chico en lo que me queda de vida.

De acuerdo, quizá cambie de opinión dentro de unos diez años, cuando ya no viva en Parkview (EE.UU.), ni asista al instituto McKinley; pero por el momento, he acabado con los chicos. Son unos mentirosos y unos estafadores. La escoria de la Tierra.

Sí, desde el primero hasta el último. La maldad personificada.

Algunos parecen agradables, claro; pero en cuanto consiguen lo que buscan, se deshacen de ti y pasan al objetivo siguiente.

Así que he terminado.

NO MÁS CHICOS.

So may I introduce to youuuuu...





...the act you've known for all these yeeeeeeeeeears...:

Érase una vez que se era una chica de 16 años cuya vida parecía una telenovela. Penny Lane quería tenerlo todo: una amiga con la que hablar de chicos, buenas notas para tener tiempo libre para salir con chicos, canciones de los Beatles que le hicieran pensar en chicos, y un chico. Nate.

Nate era su gran amigo de la infancia, alma gemela desde los tres años y acaparador de todos los primeros premios: Primer Amor Platónico, Primer Beso, Primer Rollo De Verano, Primer Novio, Primera Cena Con Los Suegros, Primera... Cornamenta.

En cuanto Penny se dio cuenta de que ya no podía pasar por las puertas sin que sus grandes cuernos chocaran contra el marco, le cantó las cuarenta al infractor: gritó, pataleó y recuperó su soltería. Y con Nate todavía subiéndose los pantalones y la Chica B abrochándose el sujetador, decidió que en su vida no existirían más hombres que los Beatles. Y fundó el Club de los Corazones Solitarios. Básicamente, un convento unipersonal de música, amigas y chocolate rico. Y, por primera vez en su vida, sin chicos de por medio.

Nunca.

Jamás.

... Hasta que empezara a la universidad.

E incluso entonces, con mucho cuidadito.

Pero el boca oreja es un arma potente: en cuanto las chicas adecuadas del instituto (guapas, populares y sin novio) decidieron solicitar la membresía del Club, se desató un fenómeno sin precedentes en las secundarias de todo el mundo: todas las chicas querían ser parte de la moda, todas eran amiguísimas de repente, ninguna quería saber nada del otro sexo... y Penny Lane, convertida en su presidenta, tenía que guardar ejemplarmente el voto de castidad y renunciar al Chico Perfecto. Un Chico Perfecto que, por una vez en la vida y de forma totalmente inconveniente, parecía estar poniéndole ojitos justo a la vuelta de la esquina.

De verdad: cambiar el mundo es un fastidio.


...Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Baaaaaaaand....:

Voy a ser sincera.

Me gustan las comedias románticas. Las he leído buenas y malas (y peores), pero esta es aceptablemente decente. Tú la lees, te diviertes, sabes lo que va a suceder antes de que suceda (porque eso es precisamente lo que esperas en cuanto compras un libro de este tipo) y pasas un buen rato. Luego la cierras y sigues a tu rollo y aquí no ha pasado nada.

En mi caso no hubo mucho más que eso. Mi memoria es un sitio esencialmente selectivo, y como leo muchos libros, hay algunos que recuerdo párrafo por párrafo por los siglos de los siglos (destinados todos ellos a convertirse en cansinas recomendaciones bloguiles), y hay otros que, en cuanto pasan un par de meses, ni siquiera recuerdo haber leído. Este libro encaja en un lugar intermedio. En líneas generales guardo un buen recuerdo de él, pero hasta que no rescaté el libro de la estantería ni siquiera podía decir de memoria el nombre de los protagonistas.

Lo que significa que es agradable, es divertido, es toda una declaración de amor a los cuatro de Liverpool (evidentemente), no hay parrafadas eternas, ni insultos a la gramática más elemental (única gramática que domina una servidora), ni tiene personajes cargantes, ni Macarras que piden a gritos convertirse en Macarrones, ni Niñas Tontas que sacan a relucir la vergüenza ajena del lector. Pero tampoco tiene párrafos que merezcan ser guardados en una libreta de citas importantes, ni personajes que llevarse a una isla desierta, ni situaciones sorprendentes que no hayáis leído antes en algún sitio.

Es decir, está bien, pero le falta originalidad. Una comedia romántica de tarde de domingo / fin de los exámenes / espacio entre dos dramones que queréis rellenar con algo ligero. Si es eso exactamente lo que buscáis, entonces adelante.


martes, 6 de julio de 2010

Si decido quedarme - Gayle Forman - Reseña y primer capítulo

Título: Si decido quedarme

Título original: If I stay

Autora: Gayle Forman

Editorial: Salamandra

Editorial en inglés: Dutton Juvenile

Año en español: 2010

Año en inglés: 2009

Sinopsis:

En un momento, todo cambia. Mia, de 17 años, no recuerda el accidente; solo se acuerda de ir en el auto con su familia sobre la carretera de Oregon, que estaba mojada por la nieve. Entonces, en un abrir y cerrar de ojos, termina viendo su propio cuerpo herido, siendo tomado del desastre…

Una sofisticada, compleja y hermosa historia sobre el poder de la familia y los amigos, las decisiones que hacemos – y la esencial decisión que hace Mia.


Constelación de puntos:



Por varias razones:

Quería leer este libro, pero el destino (llámale racanería, llámale X) se interpuso en mi camino, y acabé borrándolo de la lista prioritaria, asumiendo sin demasiado interés que nunca, jamás de los jamases, lo leería.

Craso error.

Vale que pagar tanto (pagar casi cualquier cosa, en realidad, porque si vamos a ponernos rácanos no conviene dejar ni una sola puerta abierta a la generosidad) por un libro tan corto (ni a 200 páginas llega, si no me confundo) parece un timo, pero... No sabía lo que me estaba perdiendo.

Por suerte Ifigenia, en un arranque de generosidad, decidió que el libro era tan, tan, pero que tan bueno que tenía que compartirlo en un book tour. Rebosante de esa felicidad bonachona que sólo se siente cuando damos algo sin esperar nada a cambio (nada que un buen rácano conozca demasiado bien), me lo contó a mí, y fue entonces cuando supe que tenía que formar parte de dicho tour, porque el destino (llámale gratuidad, llámale X) así lo había dispuesto: ya no era yo contra el mundo, ahora éramos el tour y yo contra los atracos a mano armada y los desembolsos a regañadientes.

Así que lo leí.

Lloré, moqueé, me soné los mocos. Sonreí. Pasaron las páginas en un abrir y cerrar de ojos (empañados de lágrimas con una frecuencia relativamente elevada, y abrir y cerrar los ojos en esas condiciones no es especialmente cómodo, pero qué se le va a hacer).

Hasta que al fin suspiré de felicidad (¿un suspiro enmoquecido? ¿una felicidad lagrimeante?) en la última página, con esa certeza que sólo se da una vez en la vida, de saber que Willow por fin (¡por fin!) había encontrado un heredero a la altura, después de demasiados fiascos ombligocéntricos y vergüenzagénicos.

¿Por qué?

Porque es rápido, porque es corto, porque es triste pero no deprimente, porque mezcla pasado y presente de forma genial, haciendo que ambos cobren igual importancia, sin que ninguno de los dos parezca un cúmulo de plomizas hojas de relleno (¡culpable! ¡culpable! ¡linchémoslos!). Porque aunque la escena de amor que hay escondida por el medio me arrancó una carcajada (no muy distinta a otra carcajada que me arrancó otra escena de amor de otro libro de otro book tour), no por ello deja de ser una escena de amor igual de preciosa. Porque me encantó ese final del que dudaréis hasta la penúltima página, con el que os mosquearéis en la última, y que al fin se os revelará mágicamente una vez le deis un par de vueltas en la cabeza, o incluso antes: ¿Mia elige vivir, o elige morir? Y si no lo entendéis, siempre podéis echarlo a suertes con un 50% de opciones de acertar, a no ser que seáis como Ifigenia, en cuyo caso seréis incapaces de verlo ni siquiera después de veinte relecturas y cuarenta explicaciones, pero ni siquiera entonces os importará demasiado, porque así conservará más intriga.

Debería restarle algún punto porque a la historia le falta originalidad en el planteamiento, ya que es la misma Cuestión de Vida o Muerte acerca de la cual ya hemos leído tantos libros y hemos visto tantas películas. Pero me niego a hacerlo. Por lo bien desarrollada que está.

Y a pesar de todo, le traigo un par de quejas al mundo. Así, en general.

Primera: Mia toca el violonchelo de toda la vida, desde que era pequeñita, y aún así jamás se tomó confianzas con él. Nunca se atrevió a llamarle chelo (vamos, incluso yo lo llamé chelo desde siempre, y eso que todo el contacto que tuve con él fue mediante intermediarios). Tal vez se deba a que es una chica formal, y los instrumentos le imponen respeto porque ya tienen muchos años: “Don Violonchelo, don Pianoforte, por favor acérquense, si no es molestia, que vamos a interpretar un dúo”.

Y segunda, y más importante... ¿Por qué en los libros las enfermeras son siempre mujeres y los médicos son siempre hombres? Salvo honrosas excepciones, supongo, pero por casualidades de la vida ahora no se me viene ninguna a la cabeza. Lo que quiero decir es que si la madre de un personaje trabaja en el hospital, es enfermera. Si la amiga de la madre de un personaje (como en este mismo libro) trabaja en el hospital, es enfermera. Nunca son auxiliares, nunca son médicos. En cambio, si un personaje va al médico, el médico es hombre. Y no tengo nada en contra de las enfermeras, pero las médicas no se merecen esa discriminación, que también existen.


Además:

Si queréis saber más acerca de este libro o de su autora, podéis hacer clic aquí. Si al acabarlo os dais cuenta de que tenéis un día espeso y no entendéis el final, haced clic aquí y bajad al final de la página (no os spoileéis). Y si ya lo habéis acabado y queréis más, os gustará (o no) saber que ya hay una secuela en camino, titulada Where She Went, que saldrá a la venta en 2011 y que está narrada desde el punto de vista de Adam. Yo no soy de la opinión de que haga falta una secuela, pero tengo fe en que Gayle Forman me haga ver otra vez mi error en cuanto haya empezado a leer el libro.


(gracias a Juvenil Romántica)

miércoles, 24 de marzo de 2010

América Profunda en sólo tres dramas (tres reseñas, dos consejos y un post)

Pensaba incluir en este post todavía más libros, pero me parecía muy cruel haceros sufrir más de lo estrictamente necesario, y además todos sabemos que cuanto más texto incluya un post, más improbable es que exista alguien capaz de leerlo entero. En cualquier caso, estos tres libros son parte de la razón por la que la Pregunta Tonta de esta semana es “¿te consideras un lector responsable o impulsivo?”, y parte de la razón por la que yo a veces odio ser tan impulsiva como para tropezar cincuenta veces con la misma piedra y acabar leyendo siempre los mismos tostones. Que esta vez son:




Cracked up to be, de Courtney Summers

Como entiendo más o menos, pero no del todo, lo que significa el título, voy a desviar el tema dándoos un consejo muy útil: si algún día viajáis a EEUU, por favor, que no se os ocurra ir a ninguna fiesta. Todo el mundo se lo pasa siempre muy mal en ellas, y además siempre acaban en tragedia. Y si la fiesta es en América Profunda, pues con más motivo.

Y ahora que ya estáis advertidos, me centro en el libro: la Chica es una persona autodestructiva que colecciona adicciones, intentó suicidarse una vez y es borde con todos sus ex: su ex novio, sus ex amigas, sus ex padres. ¿Qué le sucedió a la Chica para que pasara de ser Perfecta a ser una Paria? Pues que fue a una fiesta que se torció, y ahora la culpa la corroe. Para saber qué salió mal en la fiesta habrá que atender a los flashbacks, “estratégicamente” dispuestos para mantenernos con la intriga hasta el último capítulo. O esa era la intención. Lo cierto es que, siendo generosos, se deduce todo preciosamente bien en la página 70, y las otras 150 están allí de relleno.

Y para ocupar un poco el relleno, no hay nada mejor que meter un romance cutrillo: un Chico Sensible con espíritu Masoquista capaz de cualquier cosa con tal de llevarse a la Chica al huerto, que por algo está ella tan buena y por algo está él tan Sensibilizado.

El problema es que en este libro no suceden cosas buenas. Nunca. Jamás de los jamases. Son exactamente 214 páginas de sufrimientos emocionales diversos, múltiples borderías, flashbacks trágicos y melodrama en general. Puestos a pasar cosas malas, a la Chica incluso se le muere el perro. Y con eso os lo digo todo.



Heartbreak River, de Tricia Mills

Si con un título tan cursi como este alguien se esperaba otra cosa, vais listos. En este caso recuperamos la América Más Profundamente Profunda, y como si no hay muertos no hay salero, el padre de la Chica es un ex soldado que nada más volver de Irak murió ahogado en el río. En consecuencia:

a) La Chica le tiene miedo al agua.
b) La Chica cortó a gritos con el Chico, que era su Primer Novio y Amor Verdadero desde los 3 años con el que estaba predestinada a casarse a los 18 y tener bebés Américos Profundos a los 21.
c) Por si esto fuera poco, la Chica quiere traicionar el espíritu de América Profunda: quiere poner pies en polvorosa, vender el negocio familiar, ir a la universidad, y no volver a pisar nunca más un pueblo en el que se tenga que duchar con agua extraída del Río Matapadres (sí, ya sé que soy muy bruta).

Por lo tanto, para poder destraumatizarse, la Chica debe:

  • a) Rechazar a sus pretendientes Extranjeros y recuperar el amor del Chico: los forasteros siempre serán forasteros en América Profunda, pero el Chico es el candidato ideal con quien regentar el negocio familiar y con quien procrear muchos bebés Américos Profundos al cumplir los 21. No estoy muy segura de que no haya llegado incluso a comprobarle la dentadura alguna vez, para evaluar la mercancía.
  • b) Matar a otra persona: un clavo saca otro clavo, y ya sé que ese refrán no vino a cuento, pero tampoco vino a cuento que la Chica y el Chico, recién desvirgados ambos, se metieran en una barquita con un Extranjero Borracho para navegar en la peor tormenta del año por el peor tramo del Río Matapadres. Y todo para que la policía no les diera un par de cachetes por estar haciendo manitas en una fiesta ilegal que, milagro entre milagros, también acabó fatal.


What Would Emma Do?, de Eileen Cook

En Pueblo Fanático, al sur de América Profunda, hay una Ley: nunca te alejarás de Pueblo Fanático más de 5km, desde el día en que nazcas hasta el día en que te mueras.

Pero Emma quiere largarse lejos, estudiar en una buena universidad y vivir en una gran ciudad. Es decir: es una hereje pecaminosa que se quedará sin amigos en la página 20 y que merecerá ser tan marginada como el único judío del pueblo. Y eso sólo porque las hogueras son ilegales, que como eso cambiara, iban a acabar los dos de cabeza en una.

Entonces pasa que una de las animadoras de Jesús, que canta el Aleluya con dos pompones mientras sus chicos rezuman testosterona en el campo de fútbol (americano, evidentemente, no hagáis preguntas tontas), sufre un extraño ataque. Cae desmayada y termina en el hospital (por cierto, ¿a que no adivináis dónde sufre el ataque? En UNA FIESTA). Como es animadora de Jesús y canta en el coro de la iglesia y va al catecismo y es rubia, nadie se puede creer que una chica como ella haya hecho una cosa tan inconcebible como jugar con pastillitas mientras estaba borracha. ¿Cometer una herejía así, una Joven Cristiana, Rubia y Animadora de Pueblo Fanático? ¡Qué vaaaaa!

Y como todo el mundo sabe que las animadoras, sean de Jesús o de Glee, son una piña, deciden que lo mejor para evitar sospechas es que a todas les suceda lo mismo. Así que empiezan a desmayarse, sin motivo ni razón, en los lugares más insospechados: en medio de un examen, comiendo espaguetis, en el retrete, en medio de un salto con pompones. Incluso se desmaya la ex mejor amiga de Emma, que es también la Primera Novia del ex mejor amigo de Emma y una chica tan antipática que ya sabemos desde la página 5 que para ella no hay esperanza.

Llegados a este punto, ¿qué es lo más lógico? Pues que las turbas enfurecidas acusen al judío de estar intentando hacer una Cruzada al revés a base de envenenar a las intachables Jóvenes Cristianas de una en una. ¿Habrá linchamiento? ¿Destapará Emma la verdad? ¿O destapará Emma la verdad pero habrá linchamiento igual?



Sintetizando: 3 en 1

Si todavía estáis leyendo esto y alguno de estos tres libros estaba incluido en vuestra wishlist, mi consejo más desinteresado es que deberíais tacharlo, porque estoy segura de que preferiríais gastaros el dinero en cosas más útiles, como unos cromos de Pokemon o un bolígrafo con tinta que brilla en la oscuridad. Además:

  • a) Son libros cenizos (amargavidas, cabreantes).
  • b) Seréis muy felices si seguís adelante con vuestra vida sin necesidad de dedicarles neuronas.
  • c) Aguanto muchas cosas, pero los libros de América Profunda me superan, y siempre consiguen que se me hinche la vena.
  • d) Si hubieran valido para algo a lo mejor me habría molestado en dedicarles una reseña por separado a cada uno.
  • e) Ninguno de los tres es el nuevo Willow.

domingo, 28 de febrero de 2010

Fat Cat (Cat la gorda) - Robin Brande - Reseña

Título: Fat Cat

Autora: Robin Brande

Editorial: Knopf

Año: 2009

Sinopsis:

Y fue entonces cuando me di cuenta de que quería ser ella.

No ella en el sentido de que quisiera luchar contra hienas de dientes de sable para conseguir una comida decente, sino en apariencia. Por una vez en mi vida ―y ya sé que esto suena increíblemente superficial, pero la ciencia exige la verdad―no me importaría verme... bien. O por lo menos mejor que ahora. Tal vez incluso guapa, si es que eso es posible. Cuando me levanto por la mañana, es como si estuviera vestida con este gigantesco traje gordo, y si tan sólo fuera capaz de encontrar la cremallera, entonces podría salir de él y empezar a vivir mi vida de verdad.


Sopa de estrellitas:



Entrante

Os escribí aquí la sinopsis tal y como aparece en la contraportada, porque es chocante. ¿Veis eso sobre las hienas de dientes de sable? Cuando lo leí por primera vez, creí que era una forma más de echarles pullas a las animadoras, y que lo que Cat quería era ser como la abeja reina de su instituto (un objetivo completamente superficial y poco enriquecedor, pero bastante frecuente, por otra parte).


Pues no.


Lo de las hienas de dientes de sable es en el sentido literal. Cat quiere ser como una chica Homo Erectus: vida natural de salud y belleza, para que cuando unos científicos de milenios en el futuro encuentren sus huesos y les pongan un cuerpo alrededor para intentar saber qué aspecto tenía, no le adjudiquen ni un sólo gramo de grasa más ni menos que los que tenía en vida (¿o acaso alguien vio nunca un dibujo de Homo Erectus gordo?).



Primer plato

¿Todavía no te sientes como una foca obesa? ¿Quieres empezar a hacer dieta, pero no consigues mentalizarte? ¿Quieres perder peso, pero todavía no te sientes lo bastante gordo/a? ¿Quieres conseguir sentirte culpable cada vez que mordisquees una tableta de chocolate o te bebas un refresco?

Pues entonces, Fat Cat es todo lo que necesitas.


Tras leer sus primeras 150 páginas conseguirás sentirte tan absolutamente seboso que te pesará hasta el alma, y serás capaz de oír el crujido del colesterol dentro de tus arterias, mientras los michelines se bambolean alrededor de tu abdomen perezosamente como un grupo de babosas en celo y la papada te llega hasta el ombligo. Porque son 150 páginas de dieta estricta, de aniquilación sobre el papel de la comida basura y de pérdida en general de muchos kilos por parte de Cat, Kit Cat, la gorda Cat. Básicamente, porque no hay mucho más tema.



Segundo plato

Una vez pasadas las primeras 150 páginas, sin embargo, la cosa cambia. Cat ya está delgada, así que es hora de empezar un segundo libro dentro del libro, una comedieta romántica que bien podría titularse “Bridget Jones va al instituto”. Os presento a los intereses amorosos:

  • Greg: bruto, feo, malooooooo, con menos sex appeal que un murciélago sin colmillos. Será el primer novio cuando la Gordísima sea sólo Gorda-A-Medias.
  • Nick, también conocido como Hugh Grant. Es un guapo rompecorazones, y con él nuestra ¿querida? Cat/Bridget Delgada se calienta como una estufa y se desmelena que da gusto. Pero claro, él no la quiere, y en realidad ella a él tampoco...
  • Matt, también llamado Colin Firth. Es el amigo de la infancia, el primer amor verdadero “que nunca se olvida” (cita literal del libro), y un auténtico bombón (aunque Cat ya no puede tomar bombones, por supuesto, porque sigue a dieta). Claro que... en realidad Cat lo odia a muerte. ¿O no?

¿Os suena la historia? Bueno, ya se sabe que no todos los libros pueden mantener el misterio hasta el último momento. (A continuación voy a encasquetaros una frase monísima de publicidad subliminal, así que tenéis permiso para poner los ojos en blanco e ignorarme.) No todos los libros en este mundo nos hacen padecer con la duda de si Katniss acabará más sola que la una, de si Janie y Cabel conseguirán acabar juntos, o qué será de los amoríos de Rose. (Fin de la publicidad subliminal.) El libro es absolutamente predecible, pero es muy ágil, al principio es bastante divertido, y ofrece mucho más de lo que en realidad nos da. La idea de que Cat quiera ser una Homo Erectus moderna como proyecto en clase de biología me gustó (¡peligro! laboratorio: obligatorio ligar con el de al lado). Que utilizara los deberes como excusa para hacer dieta, y que pretendiera con ello ganar un concurso científico, ya no tanto. Empezamos el libro con una idea en la cabeza (Cat de animadora), nos proponen otra cosa distinta (Cat de Chica Erectus, porque decir Chica Erecta suena fatal), y al final nos quedamos con una apología desenfrenada de la comida sana y con una comedia romántica descafeinada.

Está bien que un libro de estos tenga clichés. Es de esperar. Una mejor amiga ultra-perfecta, por ejemplo. Eso es normal. Chicos-florero que sólo sirven como máquinas de besuqueos para subirle el ego a la protagonista acomplejada. Eso también es normal. Pero luego tenemos todo ese mensaje de que la chica gorda se odia a sí misma (no me lo invento: hay un párrafo que usa exactamente esas palabras), que no tiene amigos, que nadie la quiere, que es fea... Y entonces adelgaza, se saca varios ligues de la manga, es feliz, es mucho mejor persona, su vida se vuelve perfecta, y patatín, patatán.


VEN-GA. YA.


Claro que esa no es la versión oficial. La versión oficial es que la comida sana es muy buena, pero que todo el mundo debe ser aceptado por cómo es en realidad, con o sin michelines. Y ahora seré yo la que ponga los ojos en blanco, porque mi impresión final fue muy distinta. Un libro como este sólo sirve para que las niñas gordas que lo lean acaben con la autoestima por los suelos, y se supone que este es un libro juvenil cómico y de entretenimiento, y a lo mejor es mi culpa porque no tengo sentido del humor, pero no veo dónde está la gracia de decir de una forma tan absolutamente directa que ser gordo es igual a ser un fracasado. La obesidad es una enfermedad y el sobrepeso es un problema social, pero ninguno de los dos es una puñetera peste.

Así que lo único que consiguió este libro, al final, fue cabrearme.



(No hay postre)

lunes, 1 de febrero de 2010

Química Perfecta (Simone Elkeles) - Reseña y primer capítulo

Título: Química Perfecta

Título original: Perfect Chemistry

Autora: Simone Elkeles

Editorial en inglés: Walker

Editorial en español: Versátil

Publicación en inglés: 2008

Publicación en español: 2 de febrero de 2010

Sinopsis:

Los chicos del instituto Fairfield, en los suburbios de Chicago, saben que las bandas de South Side y North Side no son precisamente elementos compatibles. De modo que cuando la líder de las animadoras Brittany Ellis y el pandillero Alex Fuentes se ven obligados a trabajar como compañeros de laboratorio en clase de química, los resultados prometen ser explosivos. Pero ninguno de los dos adolescentes está preparado para la reacción química más sorprendente de todas: el amor. ¿Podrán romper con los prejuicios y estereotipos que amenazan con separarles?


Lluvia de estrellas:



Suspiros de diversas índoles:

Como voy a explotar si no lo digo, ahí va: no sé yo qué tendrán los laboratorios, pero a las escritoras juveniles les dan un morbo que no veas. Será porque dichas escritoras son de letras, o porque a lo mejor en Estados Unidos tienen algunas clases en una casa de citas, pero aparecen libros de parejas laboratorísticas hasta debajo de las piedras. En ocasiones consiguen emparejar a humanos con vampiros, otras veces emparejan a humanos con ángeles caídos, y por último, como en este caso que hoy me ocupa, emparejan a una chica buena con un chico malo, ambos humanos corrientes y molientes. De verdad, y pensar que yo en el instituto cuando iba al laboratorio no hacía más que lamentarme por tener que estar sentada en un taburete incomodísimo (o peor... ¡¡estar de pie!!). ¡Lo mucho que me perdí por no haber sabido explotar su potencial erótico-porno-festivo!

Bien. Vale. Dicho esto, me pongo manos a la obra con la tarea de animaros a que leáis este libro. Y voy a hacerlo contándoos primero mis prejuicios. Porque sí, pasaron muchos meses antes de que me animara a leer Química Perfecta, a pesar de las fantásticas críticas que tenía el libro en Amazon. Sinceramente, a pesar de todas esas críticas, me apetecía bastante poco leer un remake de Romeo y Julieta ambientado en los suburbios de Chicago (y en un erotolaboratorio estadounidense). Como West Side Story, sólo que sin canciones. Pero al final superé mi prejuicio, y no me he alegrado más en toda mi vida (ojo: hipérbole por el bien de la reseña). De hecho, en cuanto recibí el libro lo abrí por curiosidad, para ver si la cosa prometía. Y tanto prometió, que en menos de cuarenta y ocho horas ya había pasado a mejor vida dentro de mi cerebro.

¿Qué nos ofrece el libro? Una preciosa historia de amor, trepidante, sensual y emotiva, llena de escenas cargadas de electricidad. Tened cuidado y no vayáis a quemaros, porque no dejan de saltar chispas. Es decir, que en cuanto aparecen Alex y Brittany juntos en escena (algo que sucede con altísima frecuencia, como es lógico), a los lectores sólo nos quedan dos opciones: quedarnos sin respiración o ponernos a hiperventilar. El título del libro está de lo más acertado: los protagonistas tienen una química magnífica, y hacen una pareja perfecta. Además, Alex es una auténtica ricura. Tanto como para babear por él hasta que las páginas estén borrosas (¡puaj! menuda cochinada acabo de escribir).

Me gustaron mucho los protagonistas (sobre todo Alex, porque a veces Brittany se pone de lo más tontita), me gustaron mucho muchos secundarios, y me gustó mucho la historia, con todas sus partes (parte de las bandas callejeras incluida), con todo su ritmo y con todas esas formas que tuvo de dejarme sentada en el borde de la silla (o de la cama) devorando las páginas una tras otra.

Aunque claro está, le he dado al libro cuatro estrellas, y no cinco. Porque no es perfecto (aunque creedme, con mucha frecuencia se acerca mucho a la perfección). Por ejemplo, por buscarle algún fallo, casi no hay transición en el principio de la relación entre Brittany y Alex. Es decir, en una página se odian y desprecian mutuamente (aunque las hormonas los traicionen, porque los dos están muy buenos), pero en la página siguiente... ¡abracadabra! De repente ya no se odian, sino que son almas gemelas. Además, como ya comenté, Brittany a veces se pone un poco tontita, y peca de filosófica. Y no me gustan los arrebatos filosóficos en los libros, así que encontré muy prescindibles esos párrafos (son muy pocos, pero sí que hay alguno).

Por lo demás, si estáis buscando un libro muy romántico, tanto si os gustan los libros no fantásticos como si aún tenéis prejuicios en su contra, esto debería ser lectura obligada (Dios, si hasta parece que me pagan por hacer publicidad).

Y para que al terminar el libro no os apenéis demasiado por descubrir que se os acabaron las hojas, os comento: Química Perfecta tiene una secuela, Rules of Attraction, que se publicará en inglés en abril de este año. Y sí, estoy deseando leerla ya.

domingo, 24 de enero de 2010

Si no despierto (Before I fall) - Lauren Oliver - Reseña y primer capítulo

Título original: Before I Fall

Título en español: Si no despierto

Autora: Lauren Oliver

Editorial: Harper Collins

Año de publicación (en inglés): marzo de 2010

Editorial en español: SM

Año en español: 24 mayo 2010

Sinopsis:

¿Qué pasaría si sólo te quedara un día de vida? ¿Qué harías? ¿A quién besarías? ¿Y hasta dónde llegarías para salvar tu vida?

Samantha Kingston lo tiene todo―apariencia, popularidad, el novio perfecto. El viernes, doce de febrero, sólo debería ser otro día en su vida perfecta. En vez de eso, es el último. El chiste: Samantha todavía se despierta la mañana siguiente. De hecho, revive ese último día de su vida siete veces, hasta que se da cuenta de que, realizando incluso los cambios más pequeños, tal vez tenga más poder del que imaginó nunca.


Lluvia de estrellas:




Pre-crítica con espíritu quejica

Si vais a leer este libro, es mejor que os agenciéis antes un buen paquete de Kleenex pañuelos de papel (¡arriba las marcas blancas!) con los que detener la lagrimorragia y mocorragia posteriores. Si le echáis un vistazo a la sinopsis os daréis cuenta de que Before I Fall va de muertes, y los libros que van de muertes tienen una cierta tendencia a ponerse sentimentaloides en un momento dado, con lo que terminan provocando un caso de llorera aguda en el lector desprevenido.

Bueno. Pues ese va a ser todo el spoiler que os cuente. Y antes de continuar con mi opinión del libro, voy a quejarme a los cuatro vientos: me leí este libro en un booktour, así que se lo leyeron otras personas antes que yo. Dichas personas escribieron su opinión en las primeras páginas, para que la leyera después la autora, cuando el libro volviera a sus manos (yo me rebelé y escribí en la última, y con dibujitos en las del medio, qué narices). Y una de esas chicas, ignorando a la torera el hecho de que no era la única participante en el booktour, soltó un spolier como una catedral. ¡Básicamente, me destripó todo el final! Así que me cabreé todo lo humanamente cabreable, porque vale que una sea una indisciplinada y se lea los finales, pero oye, es una completa putada maldad escribir un spoiler de esas magnitudes justo antes de que empiece el prólogo. Además, ¿¿¿qué clase de bloguera destripa el final en una crítica???

Y ahora que ya me he despachado a gusto (no es que la Chica Spoiler vaya a leer mis ataques, porque es inglesa, pero me he quedado muy a gustito), ya puedo hablaros tranquilamente del libro.


Crítica corriente y moliente

Before I Fall viene a ser un remake de El día de la marmota, sólo que en plan melodramático. Como yo nunca vi esa película, a mí me recordó a un corto del pato Donald en el que Jorgito, Juanito y Jaimito tenían que revivir la Navidad una y otra y otra vez (cada cual utiliza las referencias que buenamente puede, oye).

(Inciso: mirad la foto del VHS, y os haréis una idea aproximada de hace cuántos años vi la película, aunque ya me pilló un poco vieja, con más edad de Harry Potter que de Mickey Mouse.)


Eso viene a ser también lo que le pasa aquí a Sam, pero como esto no es un corto para niños de cinco años, lo que tiene que revivir la chica es el día de su muerte. Una y otra vez, hasta llegar a siete veces (voy a decirlo, porque no puedo reprimirme: ¿qué típico es eso de que sean siete, y no seis ni ocho?).

A lo largo de esos siete días sucederá lo esperable (porque era exactamente lo mismo que les pasó a los sobrinos del pato Donald): Sam empieza siendo una bruja insoportable, seguirá siendo una putarrana odiosa, y al final, por el mágico poder del amor verdadero, del método ensayo-error y de la casi auténtica amistad, se convertirá en una buena chica que hará cosas buenas por otros álguienes más o menos buenos. Ese viene a ser un resumen aceptable.

Before I Fall es, por lo tanto y ante todo, un libro sobre segundas oportunidades. Y sobre bullying. Desde el punto de vista de una de las culpables (que vienen a ser, efectivamente, Sam y sus amigas). Yo me había leído algún libro desde el otro lado del mismo charco, así que esta vuelta de tuerca me pareció original (perdón, pero es que hoy me está dando por hablar rarísimo).

Sin embargo, aunque el bullying es el hilo conductor de la historia, tampoco se come el libro. De hecho, tiene un protagonismo bastante secundario. Tiene más protagonismo la historia de amor con el príncipe azul (en el sentido más estricto de la palabra). Y dicho romance es muy tierno y muy bonito y muy cortito y todo eso (porque lo es), pero hay por ahí algo que chirría. Kent (tiene casi el mismo nombre que el novio de Barbie, así que no os sorprendáis si el chico es igual de príncipe-azulesco) es ese chico dulce y bohemio que ha estado locamente enamorado de Sam desde los siete años.

Primer EJEM.

Además, a lo largo de los diez años que han pasado desde entonces, Sam no deja de soltarle barbaridades y miradas asesinas.

Segundo EJEM.

Aún así, Kent está más loco por ella que nunca, y haría cualquier cosa para captar su atención, aún a costa de que ella le responda con un ladrido.

Tercer EJEM.

Por lo tanto, sí, efectivamente, a Kent le va el masoquismo. Del duro.

Era mi intención hablaros un poquito de los demás personajes, pero no se me ocurre qué contaros. La mayoría de los secundarios sólo están ahí para prestarse a las epifanías y buenas obras de Sam, el novio es un capullo clásico sin más aspiraciones, y las amigas, que son las únicas que pintan algo en la historia, a veces son majas y todo eso, pero otras veces son bipolares perdidas.

Y, para terminar, tenemos por allí una hermanita pequeña y zalabeta (¡yo también era zalabeta! ¡pero a los ocho años ya no!) que, al más puro estilo de Riley en Eternidad, os sacará la lágrima fácil si todo lo demás (príncipe azul incluido) no lo consigue.

En cuanto a los aspectos más técnicos del libro, no ofrece nada nuevo, pero tampoco resulta pesado, y su prosa sencilla anima a seguir leyendo. Digamos que, si no hubiera leído ya el Padre de Todos los Spoilers al principio, habría permanecido enganchada a las páginas, con los ojos llenos de lágrimas y las napias llenas de mocos, hasta conocer el final. Porque incluso aunque yo ese final ya lo conocía (suspiro), seguía reconcomiéndome la intriga: ¿quién más murió ese primer día del Accidente De Coche Que Lo Empezó Todo? ¿Eh? ¿Eh? ¿Quién más?

Resumiendo, Before I Fall es un libro bonito, y aunque parte de una premisa no demasiado original, le da un giro adolescente para meter de por medio accidentes de coche, popularidad, alcohol, compras y bullying. Es tierno y es triste, y aunque le falta un algo indefinido (¿personajes más elaborados, quizás?) que lo convierta en una lectura especial, es agradable. Teniendo en cuenta que esta es la primera novela de Lauren Oliver, no creo que sea descabellado pensar que irá puliendo poco a poco todos esos detalles.


(¡gracias a Mec's Fairy Tales por la traducción!)

jueves, 14 de enero de 2010

Getting Revenge on Lauren Wood (Eileen Cook) - Reseña

Título: Getting Revenge on Lauren Wood

Traducción no oficial: Vengándose de Lauren Wood

Autora: Eileen Cook

Editorial: Simon Pulse

Año: enero 2010

Sinopsis:

La popularidad es la mejor venganza.

En las últimas semanas de octavo, Lauren Wood tomó una decisión. Traicionó a su mejor amiga, Helen, de una forma tan públicamente humillante que Helen tuvo que mudarse a una nueva ciudad para escaparse. Sin embargo, dejar tirada a Helen mereció la pena, porque Lauren empezó el instituto como una más entre las chicas populares. Y ahora, a punto de empezar su último curso, es la capitana del equipo de animadoras, la novia del capitán del equipo de fútbol, y la indiscutible abeja reina. Lauren tiene todo lo que siempre quiso, y se ha olvidado completamente de su ex-mejor amiga.

Pero Helen nunca pudo olvidarse de Lauren. Después de tres años obsesionándose, va a mudarse otra vez a su antigua ciudad. Tiene un nuevo nombre y un nuevo aspecto, pero no se ha olvidado de los antiguos rencores. Tiene un cuidado plan para derribar de la cima a su antigua mejor amiga, arrebatándoselo todo. Empezando por el novio de Lauren.

Ten cuidado, Lauren Wood. Las cosas están a punto de empeorar.


Lluvia de estrellas:



Lluvia sin estrellas:

Hubo una época en la que me merendé todos estos clásicos: Alejandro Dumas, Julio Verne, Conan Doyle, H.G. Wells, Daniel Dafoe... Y entre todos estos libros, El Conde de Montecristo, de Dumas, con sus más de 1000 páginas de rencores y venganzas, siempre estuvo entre mis favoritos. Así que hay que decir las cosas como son: Getting revenge on Lauren Wood tiene 800 páginas menos (eso para empezar) y es superficial hasta las puntas del pelo, pero es un homenaje a Dumas en toda regla.

Es decir, si Edmond Dantés hubiera elegido como apodo Claire Dantes en vez de Montecristo, si fuera una chica estadounidense y contemporánea de 17 años, si hubiera sido humillado a los trece años en vez de pasarse trece años en la cárcel, y si sus planes de venganza incluyeran cosas tan dispares como estropear el rímel de su enemiga o romper sus vaqueros favoritos, entonces sí, sería clavadito a Helen.

¿En conclusión? Pasad "El Conde de Montecristo" por la batidora, mezcladlo con Paris Hilton, metedlo en un insituto 100% peliculero, y obtendréis este libro (con más de una lección sobre lo que es una ami-enemiga en toda regla). Divertido, encantadoramente superficial y ocasionalmente tonto. Los personajes no habrían podido ser más tópicos ni aunque los hubieran fabricado con un molde de galletas María, y el final contiene un factor cursi un tanto edulcorado para mi gusto (nada demasiado azucarado en plan La Casa de la Pradera, tampoco os vayáis a creer, es más bien como si le hubieran añadido demasiada sacarina) pero eso es precisamente lo que ofrecía el libro, y eso es precisamente lo que pensaba encontrar. Es un libro escrito sin soberbias ni ilusiones de grandeza, así que en este caso toda la superficialidad y todos los tópicos no juegan en su contra.

Nada en esta historia alcanzaría a ser magistral ni en sus mejores sueños, pero fue una lectura sorprendentemente rápida y divertida. Así que, si queréis dejar el romance juvenil en segundo plano (pero no totalmente abandonado, por supuesto), para meteros de lleno en una comedia de venganzas y enredos varios, con algunos chistes muy obvios y otros más inteligentes, entonces podréis coger este libro con la certeza de que no os vais a llevar un chasco. Y además, como es tan cortito (no llega ni a las 230 páginas), tampoco perderéis nada en el intento.