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jueves, 26 de mayo de 2011

Aleatoriedad mental

(Como no quiero apartar a vuestros ojos del camino de la salud, puesto que eso iría en contra de los principios de mi futura profesión, si queréis ver con más detalle las bellezas y horrores de todas estas imágenes no tenéis más que hacer clic encima para verlas a mayor tamaño.)


Acabo de ver hace un rato la nueva portada del nuevo libro de la nueva serie de Rick Riordan post-Percy Jackson. Me sitúo: Percy Jackson era el protagonista de una saga de semidioses con olorcillo a Hogwarts, y contó su historia en un total de cinco libros en los que el mundo implosionaba y se reconstruía varias veces. Es decir, que me encantó y lo recomendé con frecuencia.

Al primer libro de esta nueva serie post-Percy, The Lost Hero, situado en el mismo mundo pero con distintos protagonistas, le faltaron bríos y le sobraron páginas. Lo mejor que tenía ese primer tomo era la portada (frívola de mí), así que el despropósito de la segunda cubierta, The Son of Neptune, acaba de decepcionarme un universo y medio. Pero como promete el regreso del hijo de Neptuno, o sea, del hijo de Poseidón, o sea, de Percy Jackson en persona semihumana, y de Annabeth, y puede que incluso del cameo estelar de Grover, pues tengo ganas de leerlo. En octubre. En inglés.



Más bonita es esta otra portada, y estad atentos, porque vais a empezar a verla por muchos sitios en poco tiempo. Sale a la venta el 21 de junio en español (apenas una semana antes en inglés), y por ahí lo comparan con El nombre del viento (Patrick Rothfuss). Claro que yo no me he leído El nombre del viento y no soy quién de juzgar si la comparación es justa o no, y es verdad que cuando un libro tiene éxito, enseguida se publican doscientos más que juran ser sus herederos.

Lo que sí sé es que he alcanzado un punto de hartazgo supino de libros sobre dramas y comedias en institutos, de libros sobre chicos peligrosamente guapísimos que van al instituto, y de distopías en las que el objetivo principal del Gobierno es terminar con el amor verdadero en los institutos. Así que he caído de nuevo en los brazos de la fantasía. Siempre puedo fiarme de que en los pasados hipotéticos no existan los institutos. Ni los laboratorios por parejas. Ni las taquillas. De verdad, acabé detestando tanto drama en las taquillas (brrrrrr).

Y como ya lo estoy leyendo, sin prisa y con pausas (exámenes), os diré más cosas de Bajo la hiedra (Elspeth Cooper) dentro de no mucho tiempo.




Puede que tenga mucho arte en el diseño, hasta un pelo de originalidad y puede que mucho esfuerzo, y eso yo no lo niego, y ya sé que además no me caía del todo bien el chiquillo aquí hoy representado (muy cierto), pero la primera palabra que me vino a la mente al descubrir la imagen es "remilgado".




Hace tiempo que no los menciono, pero eso es solo porque terminé la trilogía hace más de un año. Aunque el tercero cerró la serie con pena, el primero me engatusó exactamente un día después de terminar los Juegos (no en vano ambos libros fueron mis dos primeras entradas escritas nunca en un blog), y el segundo me enamoró más todavía, por los siglos de los siglos (qué ñoña soy cuando quiero).

Hace un año publicado para suscriptores del Círculo, hoy ya está con Everest para el pueblo llano. Sueña, de Lisa McMann.




Y cierro con uno de los Mayores Misterios del Cine, porque sí, porque últimamente estoy muy metida en el tema:

¿Cómo es posible que Harry tenga solo una cicatriz en la frente cuando se pasa todas las películas con la cara misteriosamente llena de roña y cubierta de heridas feas de origen desconocido? (La magia no me sirve como respuesta.)







miércoles, 24 de noviembre de 2010

Aleatorización de noticias criticadas


Tal y como mi entrada de cine guardada todavía en la cartera confirma, fui al cine, vi Harry Potter y las Reliquias de la Muerte (primera parte), y salí llena de opiniones y un poco sorprendida (la verdad, a pesar de lo que el actual fondo del blog sugiere, no había puesto muchas esperanzas en la película). Y aunque muchos de vosotros ya la habréis visto, otros no tengáis interés alguno en verla y yo por lo general no hable aquí de nada demasiado cinematográfico, tengo cuatro conclusiones personales que querría compartir con el mundo muggle (al cual no pertenezco, dado que el Sombrero Seleccionador me encajó en Slytherin hace un montón de años):

  • Primera: la química entre Harry y Ginny es tan absoluta, radical e irremediablemente inexistente, que el... ¿beso? ¿pico? ¿acercamiento craneal? de la parejita tiene muchísima menos chispa que un beso de David el Gnomo. Con razón estos dos actores compartieron siempre tan poquitas escenas a lo largo de toda la saga.
  • Segunda: Daniel Radcliffe no sabe actuar. Y además camina raro, y no entiendo por qué (la imitación de los andares potterianos por el actor que lo sustituye cuando Harry cambia de aspecto por la poción multijugos NO TIENE DESPERDICIO).
  • Tercera: a medida que pasaban los minutos, me di cuenta de que sólo recuerdo el principio y el final del libro. ¡¡Ni siquiera recuerdo la imagen de la portada!! (Eso fue mi subconsciente defendiéndome de los horrores visuales de la editorial Salamandra.)
  • Cuarta: ME ENCANTÓ LA PELÍCULA. Más que la seis, evidentemente (mi subconsciente también borró de mi memoria esa gran decepción), y más que ninguna otra, salvo quizás las primeras. Aunque fuera una estrategia chupacuartos (que lo fue), eso de dividir el libro en dos partes fue una decisión acertada.

Así que me encuentro con la disposición de ánimo adecuada para repartir paz y amor por el mundo adelante, recordándoos que:

Percy Jackson y el último héroe del Olimpo por fin (ahora sí que sí) se puede comprar en castellano, y lo digo de buena fe porque estuvo a punto de caerme en la cabeza el otro día mientras hurgaba en una librería. Para ignorantes, es la última y genial entrega (ya sé que es una frase muy de periódico, pero tenía ganas de escribirla alguna vez en mi vida) de la saga de Rick Riordan acerca del chico semidiós.

Por contaros alguna cosa interesante más, y como a mí me encantan los dibujos bonitos, os cuento que existe (sólo en EEUU, por lo menos que yo sepa) una edición deluxe de Percy Jackson y el ladrón del rayo. Además del precio, lo único que diferencia esa edición de cualquier otra es que viene ilustrada por John Rocco (el encargado de todas las portadas de Rick Riordan). Y aunque las portadas de los libros de Percy Jackson no son ninguna maravilla, estas ilustraciones de varias escenas del primer libro son muy bonitas.

Os las dejo aquí abajo. Si queréis descargarlas haced clic encima, si queréis encontrar ilustraciones de todos los personajes de Percy Jackson hechas por John Rocco visitad la web de la saga (aunque la especialidad de este hombre no es precisamente dibujar personas), y si queréis ver más dibujos de John Rocco visitad su blog:










También encontré en la librería Incarceron, de Carrie Fisher, aunque por suerte este no se me cayó encima, porque es gordísimo (bastante más gordo que mi copia en inglés, todo hay que decirlo). Aunque no es precisamente mi consejo que lo leáis, porque a mí se me hizo infumable (hablando alto y claro), y creo que vuestro dinero estaría mucho mejor invertido en cosas más útiles y agradables, como El corredor del laberinto, de James Dashner, que por algo se vende también estos días, y yo, que me acabo de terminar hace menos de 48 horas su segunda parte, estoy con mono de más. Si queréis probar un poco del libro para saber si os convence, podéis leer aquí mi reseña y los primeros tres capítulos del libro.

Y para terminar, si ya sois fans de Ángel Mecánico en la semana que lleva a la venta y tenéis 65 eurillos de sobra en la cartera (80$, en realidad), os llamará la atención este colgante de un ángel mecánico, extraoficialmente igual que el de Tessa, sólo que no hace tic-tac ni tampoco vuela (se siente). Es cierto que puede pareceros caro, pero en fin, ¿qué son 60 euros al lado de una barbie de Edward Cullen de 350$ con caderas articuladas?

viernes, 5 de noviembre de 2010

IMM #25: lo que tengo, lo que quiero y lo que quería pero que ya tengo

Verdades de la vida / verdades que duelen:

1. La pantalla de mi ordenador es, y será siempre, una cochiquera, sin importar lo mucho que la limpie (tampoco es que me mate demasiado, pero es que ¿para qué intentarlo? cuando está encendida casi no se nota).

2. Me gustan las espinacas desde que era pequeñita. Incluso aunque se vendan en forma de cubos feísimos que parecen comida plasticosa para astronautas, e incluso aunque las coma y fume Popeye, me gustan.

3. Cada vez que voy a Correos a recibir y enviar paquetes me toca el turno en las dos cosas al mismo tiempo. Al final acabo corriendo de un lado a otro haciendo muecas y gestos semiobscenos para que no se olviden de que he estado veinte minutos esperando en la cola. No me pasó una vez, ni dos, sino SIEMPRE.

4. Soy una mala persona. Una mala, malísima persona. Escribo este post sólo para presumir de libros nuevos, especialmente de esos que vosotros aún no tenéis y estáis deseando tener (no, por favor, no me lancéis huevos, pensad en las pobres gallinitas ponedoras esforzándose en estos mismos momentos en sus gallineros, pensad en los merengues ricos que se pueden hacer).

Y voy a escribir el post gradualmente. Para alcanzar mi objetivo e ir aumentando poquito a poco vuestra envidia, de forma gradual, calculada y muy malvada, hasta que me odiéis y cerréis el navegador. Probablemente los dos primeros no los conozcáis, porque a) no son famosos, y b) están en inglés, pero yo sí que los conozco y por eso están aquí.


In your room es una comedia romántica que a lo mejor (si fuera más sensata, pero si fuera más sensata a estas alturas también sería ya una mujer de provecho) no me debí haber comprado, pero tenía el antojo desde hace un año, y una se puede aguantar los antojos un año, pero no está nada bien frustrarse toda la vida.

Snitch es una recomendación. Yo la conocía, pero hasta que Lucía (colega de profesión: estudiante) me la recomendó, no sabía qué pensar y no me la habría comprado. No os sonará de nada, pero yo os lo explico muy rápido y muy bien: “snitch” significa chivata, los acusicas son llamados de malnacidos para arriba desde la guardería, y una chica que se chiva de los camellos de su insti (creo que era eso, pero me gusta dar información de la que no me acuerdo) acaba convertida en paria. Y Allison Van Diepen escribió un libro del asunto. Eso fue antes de escribir Raven, esa monada juvenil tan romántica (capítulo y reseña aquí) de la que alguien se había chivado que saldría en español en 2010, y ya veis vosotros en qué NADA más monumental ha quedado eso.


Y ahora es cuando empiezo a presumir. Primero, porque ya tengo por fin el primer libro de la saga-continuación de Percy Jackson, esa maravilla de la mitología juvenil + hamburguesas que reseñé hace poco y para la que construí un altar aquí. En cualquier caso, The lost hero son unas 550 páginas de puro Rick Riordan (o eso espero), dioses griegos, Empire State, correrías interestatales y cameos de Percy Jackson en persona (eso no lo sé seguro, pero por favor por favor por favor por favor, tiene que ser cierto, adooooooro a ese chico).

Y segundo, sigo presumiendo, con las plumas del cuello todas infladas (ahora ya sabéis por qué no salgo en vlogs: en realidad soy un gallo), porque ya tengo la segunda parte de El corredor del laberinto/Correr o morir. The Scorch Trials, según su título inglés. Si sois americanos no sé cuándo podréis leer vuestra segunda parte en español, pero la primera ya está a la venta desde hace siglos, y es altamente recomendable. Si sois españoles tendréis que esperar hasta el lunes que viene (día 8 de noviembre) para poder leer el primer libro. Pero no deberíais esperar más que hasta el lunes para correr a comprarlo, porque os va a gustar, y mucho (reseña aquí).

Ahora viene el momento en el que decir que estoy presumiendo es decir poco. Como último reducto de la Galia que se resiste a la conquista de los Cazadores de Sombras, voy a quitarme el casco de Astérix y leer Ángel Mecánico. El primero de la segunda trilogía de cazadores de sombras victorianos y con acento pijo de London (nada de Nu Yooohrk-Nu Yooohrk esta vez). Y lo voy a hacer ya y en castellano y en forma de libreta del cole con anillas, porque Destino ha querido enviármelo (y yo no es que les haya puesto muchas pegas tampoco). Vosotros, queridos míos, tendréis que esperar hasta el día 16 (faltan 11 días, no es tanto). Sorry (como persona que también ha sufrido mucho esperando por sus sagas, puedo prometeros que ese sorry ha sido casi sincero y con no excesivo recochineo).


Y por último termino con mi oscuro objeto de deseo, no demasiado secreto porque ya coloqué en este post de hace poco mis entrañas en una bandeja delante de la pantalla. Básicamente, me he comprado en francés la segunda parte de Si decido quedarme, y como me he reconciliado con Amazon (y con mi anteriormente odiada TNT), el libro salió a la venta ayer en Francia y me llegó esta misma mañana a la puerta, en una muestra nunca vista de celeridad de envíos. Y como por algún milagro de la naturaleza había gente en mi casa a esas horas, al llegar de clase con la lengua fuera lo primero que vi fue el paquete. Si eso no es servicio rápido, que venga Dios y lo vea (oh, amazon, amazon, no sabes cuánto te quiero).


Y ahora me marcho, con las plumas infladas, más chula que un ocho, a leer alguna de las nuevas estrellas de mis estantes. O, si me resisto a la tentación, a estudiar un rato, porque el deber me llama. Pero esta vez habrá reseñas. (*música amenazante y cierre del post*)

jueves, 19 de agosto de 2010

Percy Jackson y los dioses del Olimpo: el Heredero de Slytherin



Percy Jackson y los dioses del Olimpo, de Rick Riordan.
El Heredero de Slytherin.

(Aviso para incultos: eso de Slytherin tiene todo que ver con Harry Potter.)


Percy Jackson y...
... el ladrón del Rayo.
... el Mar de los Monstruos.
... la maldición del Titán.
... la batalla del Laberinto.
... el último dios.
(Bueno, lo del último libro no lo sé seguro: no lo encuentro por ninguna parte en castellano en San Google, así que aún no debe de existir.)






Os presento a mi nueva obsesión:

Dentro de las razones para leer un libro, la causa por la que empecé al fin con esta serie se lleva la palma. Justo al lado de "el título rimaba con el día de la semana", "el modelo de la portada estaba muy cachondo", o "se me cayó en la cabeza mientras bostezaba y qué caray". Lo leí porque me topé por casualidad con un fanart de la saga que era tan bueno que quitaba el hipo, y dicho fanart me metió de todo el gusanillo, y qué caray.

Dicho esto, como en todo asuntillo mítico que se precie, se alinearon los planetas, porque:
  • a) Tenía los 5 libros a mano.
  • b) Me esperaban 20 horas de coche en un par de días.
  • c) Todavía tenía que terminar Taibhse (al recordarlo, aún me dan escalofríos).
Así que, en menos de una semana, me había zampado (devorado, engullido) las 1744 páginas del quinteto. Por eso casi no soy capaz de separar los libros en mi memoria, por eso tengo que pensármelo dos veces antes de recordar en qué orden va cada uno, y por eso estoy escribiendo una reseña conjunta.

Y aunque por separado quizás no todos consigan las 5 estrellas, la saga en conjunto bien se las merece.

Encontraréis mil similitudes con Harry Potter, y si os ponéis a buscarle las cosquillas, seguro que encontráis mil más. El chico corriente y moreno de ojos verdes, Ron/Grover, Hermione/Annabeth, Dobby/Tyler, Dumbledore/Chiron, las profecías, la estructura de las tramas, otros pequeños detalles continuos... Y esas son las más obvias y las que yo recuerdo después de varios meses de devoción. Voy a reconocer esto como primer y único "fallo que no es fallo porque por lo que a mí respecta no me importó en lo más mínimo". Y así quedo libre de explicaros DE VERDAD por qué deberíais empezar a leerlos.

Porque la mitología grecolatina siempre fue la caña de España y siempre rebosó coolidad, y porque Percy Jackson rebosa mitología grecolatina mucho más que otros libros juveniles que lo intentaron pero no pasaron de mediocres (pensad en un café de Colombia y en aguachirle).

Porque engancha, y engancha mucho.
Estoy últimamente muy dispersa, en ese estado mental en el que se empiezan diez libros a la vez y sólo se terminan dos (*culpable, culpable*), y sin embargo me leí estos cinco de un tirón, y no acabé con hartazgo. Si hubiera habido otros cinco libros más, esos también me los habría comido con patatas.

Porque los personajes son tan buenos como todo lo demás. Percy tiene ese algo que hace que quieras que sea tu amigo; Annabeth es la marimandona más simpática al oeste del Atlántico (al este ya tenemos a Hermione); Grover es la insensata voz de la conciencia que mastica latas de refresco cuando está nervioso; Tyler es una monada con la que te encariñas en un par de páginas, y etcétera, etcétera, etcétera. No sigo enumerando para que podáis terminar pronto de leerme.

Porque podéis aprovechar que ya están publicados en castellano (aunque el quinto parece que todavía no), y que además están sacándolos en bolsillo (al menos en España), y eso es bueno para los bolsillos.

Porque es para todas las edades, y eso significa para todas las edades, no sólo para los más pequeños.

Porque vosotros os lo perderíais.

Porque sí.

Porque también.

Porque por favor.


Otras cosas del interés de sus fans (presentes y futuros):

Existe una película del primer libro, dirigida por Chris Columbus (director también de las películas 1 y 2 de Harry, que por cierto eran bastante más fieles al libro que esta). Como tantas otras veces, podrá gustaros (o no) si no habéis leído el libro. Pero tiene tan poco que ver con la novela en sí misma, palidece tantísimo en comparación, que incluso si la habéis visto, os recomiendo encarecidamente que la olvidéis por completo y os sumerjáis en las páginas.


(Tres desconocidos como protagonistas...)


(... y Uma Thurman y Pierce Brosnan como Dumbledore y McGonagall)

Además, como viene siendo la moda últimamente (Crepúsculo, Vampire Academy, Cazadores de Sombras y vete tú a saber cuántos más), va a haber novela gráfica. El primer tomo saldrá a la venta en inglés en octubre, y estará ilustrado por Jose Villarrubia y Attila Futaki (no sé a vosotros, pero a mí los nombres no me dicen nada, aunque este último es autor de algunos comics de la Marvel y DC). Podéis ver algunas páginas de muestra aquí, y aquí abajo os dejo un trozo de la escena de la lucha contra el minotauro (podéis hacer clic encima para ampliar).



Y para terminar, os cuento que Rick Riordan está escribiendo dos nuevas sagas después de Percy. Una de ellas trata sobre la mitología egipcia, empieza con The Red Pyramid (en inglés, sí, porque en castellano aún no existe), y aunque no es mal libro, por experiencia os digo que no está ni de lejos a la altura de Percy. Y la segunda serie regresa al mundo de Percy Jackson, pero sin Percy (supongo y espero que hará algún cameo, pero no os hagáis ilusiones). El primer libro se titula The Lost Hero, y sale a la venta (en inglés, siempre en inglés...) en octubre. Os dejo con su bonita portada, y cierro el post...