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miércoles, 20 de julio de 2011

IMM #28: deseo recibir todas las envidias de vuestros VAdictos corazones


Teniendo en cuenta que la foto es cutrísima porque casi no había luz, porque el flash es enemigo mortal de toda superficie reflectante, porque me entró el tembleque masivo en las manos y porque mi cámara nunca da la talla cuando se siente presionada, estas son las portadas:



Es decir, que tengo Bloodlines, que viene a ser esa portada tan hortera que hay en el medio y que es el primer libro de seis de la saga spin-off que está escribiendo Richelle Mead después de terminar hace ocho meses el sexto libro de Vampire Academy. (seis + seis = un montón de años entre el principio y el final). Aunque aparentemente todas las portadas de esta serie van a ser igual de horrorosas (la de The Golden Lily, segundo libro con fecha de 2012, aquí a la derecha, no parece suponer ninguna mejoría con respecto a la primera), tengo ganas de empezar a leer. Solo me contengo porque ya estoy leyendo otros tres libros a la vez, y quiero terminar alguno antes de empezar con Bloodlines.

Así que dejo que me envidiéis.

Seré acogedor recipiente de todas vuestras envidias VAdictas.

Y disfrutaré cada momento.

Si ya acabasteis de leer los seis libros de Vampire Academy, podéis superar vuestros propios nervios leyendo aquí el primer capítulo (en inglés) de Bloodlines.

Si no terminasteis todavía Vampire Academy yo de vosotros no lo leería, porque los spoilers son tremendos.

Y si no habéis terminado Vampire Academy porque la intentáis leer en español y nadie se acuerda de vosotros, lo siento, c'est la vie, santa paciencia, qué porquería, no se le pueden pedir peras al olmo, esto es un asco. y mucha suerte.

Y ahora, sobre los otros dos libros del IMM:

  • Sombra, de Elena P. Melodia: segunda parte de Oscuridad, libro que me había gustado mucho hace un año y que reseñé aquí, para aquel al que pueda interesar. Misterio a medias paranormal con protagonista psicótica y personajes estrambóticos.
  • ¡Zas!, de Terry Pratchett: uno de los tres libros que me estoy leyendo en estos momentos, y probablemente el primero que termine, porque es el mejor de todos. Última entrega de la serie de la Guardia de Ankh-Morpork (y quizás una de las mejores, con todos mis respetos a ¡Voto a bríos!), y tal vez trigésimo novena del Mundodisco (o algo así). Nunca duele que Terry Pratchett sea un genio, pero tampoco duele que Paul Kidby sea un ilustrador magnífico.

Y para terminar, estos son los ganadores de las tres copias del sorteo de Mi hermana vive sobre la repisa de la chimenea:
  • LittleSwallow, de Zaragoza.
  • Delfina González, de Mieres.
  • Dovito, de Almería.

¡Enhorabuena a los tres!

Hubo 162 participantes en total, y en caso de que alguno de los ganadores no responda a mi email en un plazo de tiempo razonable (varios días, no seré maniática pero tampoco os olvidéis de mí), repetiré el sorteo de ese libro. Aquí abajo aparecen los números ganadores, y podéis descagar en este enlace la lista de participantes.


martes, 28 de junio de 2011

IMM #27: cuando las ranas crían pelo y yo escribo IMMs

Hace casi siete meses que no cuelgo un IMM, por lo que ya iba siendo hora. Además, había alguien en el chatbox de la barra lateral que me hacía sentir culpable de vez en cuando, y con "de vez en cuando" quiero decir cada dos meses o así. Por eso al final me puse a trabajar y, como ya me temía, recordar qué libros se suponía que eran nuevos y debía incluir en el IMM fue toda una hazaña, porque seis meses y tres semanas es un montón de tiempo. Así que, después de cinco intentos y treinta y dos fotos, al final he reunido un total de 17 libros. Eso debe de ser un récord personal mío, sobre todo teniendo en cuenta que solo compré 12 de esos diecisiete, y doce libros en siete meses son menos de dos libros al mes, lo que supone un número muy aceptable, y hasta pequeñito. Discreto, si me apuro un poco.



Uno por uno, en detalle, todos ellos:



  • Flores de sombra, de Sofía Rhei (con una firma y una dedicatoria preciosas y muy míassssssss). Reseña aquí, con cuatro estrellas largas.
  • Cuentos de Bereth #3: Los Versos del Destino, de Javier Ruescas. Tengo aquí la reseña de las dos primeras partes, pero este todavía no lo he leído.
  • Bajo la hiedra, de Elspeth Cooper (no es la edición final, por eso no tiene la portada bonita que le corresponde): todavía lo estoy leyendo. El libro está bastante bien, pero la letra minúscula y apretujada me está torturando la vista y la cabeza, y hasta hace dos días necesitaba los ojos para estudiar y el cerebro para memorizar, así que voy despacio.



Dos segundas partes de libros ya leídos y reseñados:
  • Exile, de Anne Osterlund. Es la segunda parte de Aurelia, y mejor libro que aquel.
  • Where She Went, de Gayle Forman. La continuación de Si decido quedarme, y aunque lo leí en francés, sinceramente, no es lo mismo (principalmente porque mi francés deja muchísimo que desear, pero también porque en la edición de nuestros vecinos no aparece ninguno de los chistes sobre franceses). No acabo de reseñarlo porque sería un spoiler terrorífico del final del primer libro.



  • Rules of survival, de Nancy Werlin: existe en castellano y se llama "Las reglas de la supervivencia de Matt". Lo he leído porque me lo habían recomendado varias veces y porque, en fin, es Nancy Werlin, y a mí me gusta mucho esa autora. Incluso reseñé un libro suyo en la noche de los tiempos.
  • School's out... forever, de James Patterson: segunda parte de The Angel Experiment, un libro futurista de aventuras con mutantes (no uno de esos futuristas ñoños y aburridos que tanto se venden ahora) que había reseñado hace unos meses.
  • Blessed, de Cynthia Leitich Smith: es el final de una trilogía de vampiros que me gustó más de lo que cabía esperar. Como el tercero se hizo de rogar mucho tiempo, los dos primeros libros habían salido a la venta hace varios años, y los reseñé los dos aquí (capítulos traducidos inclusive): Tantalize y Eternal. Como novedad que resulta de agradecer, en este caso la vida de los protagonistas no gira alrededor de ningún instituto. Sí, van al instituto, pero van en su tiempo libre, no en cada capítulo.



  • La huella de un beso, de Daniel Glattauer: aprovechando el tirón de Contra el viento del norte, reeditaron este hace unos meses. Debió de venderse bastante bien, porque el autor tira y además es pequeño y barato. Eso sí, no es tan bueno como aquel, pero es bastante entretenido y muy divertido a ratos. Sin más.
  • Mi hermana vive sobre la repisa de la chimenea, de Annabel Pitcher: fue una recomendación de Javier Ruescas que le agradezco mucho, y que me leí enseguida. Precioso. Simplemente precioso.
  • La agencia: una espía en casa, de Y.S. Lee: hay muy buenas críticas de este libro, cuyas primeras entregas se publicaron con Versátil en español hace tiempo, e Ifigenia me lo recomendó hace mucho. Aún no sé qué decir, porque todavía no lo he leído.



  • Cartas en el asunto, de Terry Pratchett: increíble, genial, fantástico, fabuloso, maravilloso, estupendo, alucinante, desternillante, perfecto. Hoy es mi primer día de vacaciones, así que debo empezar a escribir reseñas de nuevo.
  • La Verdad, de Terry Pratchett: lo compré después de que Cartas en el asunto me dejara con ganas de más, y aunque no es tan bueno como ese, merece la pena.
  • La excursión a Tindari y Un giro decisivo, de Andrea Camilleri: me parece que en la foto tendrían que aparecer otros dos libros más de la colección del comisario Montalbano, pero creo que mi madre se está leyendo uno y ha prestado el otro, así que no puedo sacarles fotos.

Y Melina Marchetta, Melina Marchetta, Melina Marchetta. Tengo ganas de más Melina Marchetta, pero hasta octubre de este año no podré leer nada nuevo (así que me he releído Finnikin of the Rock de cabo a rabo, incluso aunque no hace ni seis meses que lo conozco y la relectura es un gran privilegio que todavía no le he otorgado ni siquiera Al Libro).
  • The Piper's Son: es una secuela de uno de los libros anteriores de Melina Marchetta. En este caso pasaron algunos años y los protagonistas ya son veinteañeros.
  • Finnikin of the Rock: una maravilla, y, citándome a mí misma un poco más arriba: "increíble, genial, fantástico, fabuloso, maravilloso, estupendo, alucinante, perfecto".

Y para cerrar el post, os dejo el nombre de la persona que se lleva a casa Caperucita Roja, en el sorteo que organicé hace una semana: después de siete días y 103 participantes, random ha hablado, y la ganadora es Vuchita, de Vigo. ¡Enhorabuena!

viernes, 7 de enero de 2011

IMM #26: me porté mejor de lo que creía (bonus: resultado del sorteo)

Hace una semana (y un día) que no actualizo, lo que quiere decir que en realidad no os veo desde el año pasado, pero como además no cuelgo un IMM (in-my-mail-box) desde hace un par de meses, eso significa que en el de hoy no sólo se me cuelan Sus Majestades de Oriente, sino que también reclaman un hueco mis regalos de cumpleaños, a pesar de que llevan ya bastantes semanas desparramados por ninguna parte (COMPRO ESPACIO). Si a eso le sumamos el que me he reconciliado con el booky, que amo a John Green, que sigo fiel al bookmooch, que atiendo a recomendaciones (de vez en cuando) y que me acordé por fin de un libro que debería haberos enseñado hace cuatro meses, entonces no sólo me van a sobrar las palabras en el post de hoy, sino que me va a faltar horrores el espacio en casa (incluso aunque me aproveché de que el iluso de mi hermano no estaba mirando para esconderle varios videojuegos infrautilizados y colarle unos cuantos de mis libros entre un juego de tenis del año de la patata y otro de estrategia con romanos).

Resumiendo…:

(Si no sois águilas en vuestro tiempo libre, tal vez queráis ver más grandes los títulos haciendo clic en la imagen.)



De arriba abajo:
  • Reckless. Carne de piedra, de Cornelia Funke
  • Jellicoe Road, de Melina Marchetta
  • 21 proms, de varios autores (son muchos, no voy a decir cuáles)
  • Geektastic, de varios autores (ídem)
  • Crazy Beautiful, de Lauren Baratz-Logsted
  • Divine by mistake, de P.C. Cast
  • Solid, de Shelley Workinger
  • Noticia de un secuestro, de Gabriel García Márquez
  • Cada siete olas, de Daniel Glattauer
  • El guardabarrera, de Andrea Camilleri
  • La voz del violín, de Andrea Camilleri
  • El perro de terracota, de Andrea Camilleri
  • Maldito Karma, de David Safier
  • Los ojos amarillos de los cocodrilos, de Katherine Pancol
  • El rapto del cisne, de Elizabeth Kostova
(Y además, El Club de los Corazones Solitarios, de Elizabeth Eulberg, ausente en la torre porque es imposible que una, a estas edades, se acuerde en todo momento de qué libros le toca meter y de dónde están metidos.)

Me quejo muy a menudo (sobre todo con mis peluches, pero a veces también con vosotros) de que el nombre de mi blog es un espanto (y por eso finjo que no existe y nunca lo menciono en las entradas), pero en realidad es una maravilla, porque es la excusa perfecta para no criticar libros no juveniles. Como escribir reseñas no es pan comido (para mí no), y como estos libros de aquí no tienen edad (de 9 a 99), me autolibero de escribir las reseñas de, exactamente, ocho encantos:


(Agrandado a base de clics, como de costumbre.)

  • Noticia de un secuestro, de Gabriel García Márquez: hacía mucho tiempo que no leía nada de este autor, y lo echaba de menos.
  • Cada siete olas, de Daniel Glattauer: no tengo prejuicios en contra de las segundas partes, incluso aunque no sean tan buenas como las primeras y demuestren que su autor, en el fondo, sólo las escribió porque sufría un caso agudo de fangirlismo (es decir, si un escritor se hace a sí mismo un fanfic, entonces se llama secuela).
  • El guardabarrera, de Andrea Camilleri.
  • La voz del violín, de Andrea Camilleri.
  • El perro de terracota, de Andrea Camilleri: y con estos serán ya once los libros que habré leído de este siciliano ochentón que descubrió que podía escribir libros (y que se le daba bien) a la edad que muchos otros escogen para jubilarse.
  • Maldito Karma, de David Safier: recomendación de una amiga por el método del erre que erre, para terca, terca y media, y aunque he sabido de muchos amores y de muchos odios hacia este libro, su humor es mi humor, y a mí me encantó.
  • Los ojos amarillos de los cocodrilos, de Katherine Pancol: ya que con el anterior había acertado, le hice caso a la misma amiga y lo incluí en la carta a los Reyes.
  • El rapto del cisne, de Elizabeth Kostova: para probar.



Los que vienen a partir de ahora son todos juveniles, algunos buenos y otros malos, pero a lo mejor hasta escribo la reseña de alguno (en serio).



  • Solid, de Shelley Workinger: me empeciné con él por razones extrañas, y las ganas se me pasaron en cuanto abrí el paquete. Prometo pagar el pato y leerlo. Eso sí, no prometo cuándo.
  • Crazy Beautiful, de Lauren Baratz-Logsted: soberana decepción en la que había depositado demasiadas esperanzas después de leer críticas que, por lo visto, no habría debido leer. O puede que la culpa fuera mía, porque lo esperaba desde hacía casi un año. Por lo menos me alegro de haberme ahorrado algunos euros esperando a que se publicara la edición en tapa blanda.
  • Divine by mistake, de P.C. Cast: Beleth habló de él hace muchos meses en Book Eater, y cuando lo colgó al fin en bookmooch se lo quité de las manos. Me gustaba mucho La Casa de la Noche (de esta misma autora), así que tengo curiosidad por saber cuántos novios exactamente se buscará la chica de la cubierta antes de salvar el mundo.



Que no se diga que no soy una fan fiel. Los libros que están detrás (o sea, arriba) no son nuevos, pero es toda la bibliografía, hasta la fecha, de John Green (alias Mi Autor Fetiche Desde Hace Más De Un Año Oséase Desde Que Leí Paper Towns). Bibliografía a la que se añaden un par de relatos, uno en Geektastic y otro en 21 Proms. John Green es la única razón por la que me compré esos dos libros. Y aunque la frikipedia de Geektastic es demasiado friki incluso para mí, y aunque en 21 Proms hay más basura que literatura, no me arrepiento. Los cuentos de John Green son muy buenos, y el amor por John Green bien lo ha valido.

El tercero (sin discordias) no tiene aparentemente nada que ver con John Green, si no fuera porque me he leído cuatro libros de Melina Marchetta en los últimos siete días, lo que la convierte en otra autora fetiche (potencialmente hablando). Aunque mi historial con los autores australianos suele resumirse en que el planeta entero de distancia que hay entre nosotros es demasiado para mí como para que me gusten (por lo que mi último encuentro con uno de ellos acabó en un abandono desesperanzado), y aunque Jellicoe Road, en concreto, empezó de forma rarísima, me encanta. Me encanta la forma de escribir de Melina Marchetta. Y me encanta que me dieran por twitter el último empujón para conocerla, porque aunque hacía muchos meses que sabía que acabaría comprando Jellicoe Road, no daba nunca el salto (gracias, gracias, GRACIAS). Como sé que no voy a acordarme de incluir ningún libro/autor de enero en ningún recopilatorio de estrellas que escriba el próximo 31 de diciembre, por lo menos quería hacerle un homenaje ahora.

Y por si queréis saber qué más tienen en común John Green y Melina Marchetta, la respuesta es muy fácil: Premio Printz a la literatura juvenil. Es esa pegatina dorada, redonda y enorme que tapa media portada de Jellicoe Road y del libro que tiene detrás, la opera prima de John Green, Looking for Alaska (aunque es John Green quien sale ganando, porque no sólo se llevó una vez el primer premio, sino que quedó finalista otro año).



Y acabo la entrada con un par de regalos editoriales (muchas gracias a sus respectivas):

  • Reckless. Carne de piedra, de Cornelia Funke: todavía no lo he leído, pero me llega con una firma muy fresca en la primera página y una edición, sinceramente, preciosa. Cargada de dibujitos y monerías (véase a la derecha cuánta razón tengo, como de costumbre).
  • Y El Club de los Corazones Solitarios, de Elizabeth Eulberg (ya que empecé sin él, le dedico las últimas letras), declaración de amor a los Beatles (he ahí las dos guitarras y el oso con cara de hippie de la foto) en una comedia romántica. Reseña en algún momento entre hoy y el 2012 (preferiblemente más cerca de lo primero que de lo último), aunque sin demasiadas prisas inmediatas, porque no llegará a las tiendas hasta el mes que viene.

Ya he escrito mucho por hoy, así que no quiero alargaros más (ni a mí tampoco). Voy a limitarme a hacer los deberes, sumar todas las participaciones (tortura, de verdad, TORTURA), y contaros que el libro de El corredor del laberinto que sorteé como parte de la iniciativa Los 12 blogs de Navidad se lo lleva Liz, por obra y gracia de Random. No os asustéis por las cifras, porque en realidad sólo participasteis cinco docenas de personas, y el resto de números son capricho de mis bases (nunca más vuelvo a complicarme tanto la vida, NUNCA MÁS). Si queréis ver qué bien hago las sumas, aquí aparecen los números que os corresponden, y sólo tenéis que ser optimistas y pensar que soy tan honrada como un niño de San Ildefonso, así que no tengo intención ninguna de engañaros. Un clapclap para la afortunada.

viernes, 5 de noviembre de 2010

IMM #25: lo que tengo, lo que quiero y lo que quería pero que ya tengo

Verdades de la vida / verdades que duelen:

1. La pantalla de mi ordenador es, y será siempre, una cochiquera, sin importar lo mucho que la limpie (tampoco es que me mate demasiado, pero es que ¿para qué intentarlo? cuando está encendida casi no se nota).

2. Me gustan las espinacas desde que era pequeñita. Incluso aunque se vendan en forma de cubos feísimos que parecen comida plasticosa para astronautas, e incluso aunque las coma y fume Popeye, me gustan.

3. Cada vez que voy a Correos a recibir y enviar paquetes me toca el turno en las dos cosas al mismo tiempo. Al final acabo corriendo de un lado a otro haciendo muecas y gestos semiobscenos para que no se olviden de que he estado veinte minutos esperando en la cola. No me pasó una vez, ni dos, sino SIEMPRE.

4. Soy una mala persona. Una mala, malísima persona. Escribo este post sólo para presumir de libros nuevos, especialmente de esos que vosotros aún no tenéis y estáis deseando tener (no, por favor, no me lancéis huevos, pensad en las pobres gallinitas ponedoras esforzándose en estos mismos momentos en sus gallineros, pensad en los merengues ricos que se pueden hacer).

Y voy a escribir el post gradualmente. Para alcanzar mi objetivo e ir aumentando poquito a poco vuestra envidia, de forma gradual, calculada y muy malvada, hasta que me odiéis y cerréis el navegador. Probablemente los dos primeros no los conozcáis, porque a) no son famosos, y b) están en inglés, pero yo sí que los conozco y por eso están aquí.


In your room es una comedia romántica que a lo mejor (si fuera más sensata, pero si fuera más sensata a estas alturas también sería ya una mujer de provecho) no me debí haber comprado, pero tenía el antojo desde hace un año, y una se puede aguantar los antojos un año, pero no está nada bien frustrarse toda la vida.

Snitch es una recomendación. Yo la conocía, pero hasta que Lucía (colega de profesión: estudiante) me la recomendó, no sabía qué pensar y no me la habría comprado. No os sonará de nada, pero yo os lo explico muy rápido y muy bien: “snitch” significa chivata, los acusicas son llamados de malnacidos para arriba desde la guardería, y una chica que se chiva de los camellos de su insti (creo que era eso, pero me gusta dar información de la que no me acuerdo) acaba convertida en paria. Y Allison Van Diepen escribió un libro del asunto. Eso fue antes de escribir Raven, esa monada juvenil tan romántica (capítulo y reseña aquí) de la que alguien se había chivado que saldría en español en 2010, y ya veis vosotros en qué NADA más monumental ha quedado eso.


Y ahora es cuando empiezo a presumir. Primero, porque ya tengo por fin el primer libro de la saga-continuación de Percy Jackson, esa maravilla de la mitología juvenil + hamburguesas que reseñé hace poco y para la que construí un altar aquí. En cualquier caso, The lost hero son unas 550 páginas de puro Rick Riordan (o eso espero), dioses griegos, Empire State, correrías interestatales y cameos de Percy Jackson en persona (eso no lo sé seguro, pero por favor por favor por favor por favor, tiene que ser cierto, adooooooro a ese chico).

Y segundo, sigo presumiendo, con las plumas del cuello todas infladas (ahora ya sabéis por qué no salgo en vlogs: en realidad soy un gallo), porque ya tengo la segunda parte de El corredor del laberinto/Correr o morir. The Scorch Trials, según su título inglés. Si sois americanos no sé cuándo podréis leer vuestra segunda parte en español, pero la primera ya está a la venta desde hace siglos, y es altamente recomendable. Si sois españoles tendréis que esperar hasta el lunes que viene (día 8 de noviembre) para poder leer el primer libro. Pero no deberíais esperar más que hasta el lunes para correr a comprarlo, porque os va a gustar, y mucho (reseña aquí).

Ahora viene el momento en el que decir que estoy presumiendo es decir poco. Como último reducto de la Galia que se resiste a la conquista de los Cazadores de Sombras, voy a quitarme el casco de Astérix y leer Ángel Mecánico. El primero de la segunda trilogía de cazadores de sombras victorianos y con acento pijo de London (nada de Nu Yooohrk-Nu Yooohrk esta vez). Y lo voy a hacer ya y en castellano y en forma de libreta del cole con anillas, porque Destino ha querido enviármelo (y yo no es que les haya puesto muchas pegas tampoco). Vosotros, queridos míos, tendréis que esperar hasta el día 16 (faltan 11 días, no es tanto). Sorry (como persona que también ha sufrido mucho esperando por sus sagas, puedo prometeros que ese sorry ha sido casi sincero y con no excesivo recochineo).


Y por último termino con mi oscuro objeto de deseo, no demasiado secreto porque ya coloqué en este post de hace poco mis entrañas en una bandeja delante de la pantalla. Básicamente, me he comprado en francés la segunda parte de Si decido quedarme, y como me he reconciliado con Amazon (y con mi anteriormente odiada TNT), el libro salió a la venta ayer en Francia y me llegó esta misma mañana a la puerta, en una muestra nunca vista de celeridad de envíos. Y como por algún milagro de la naturaleza había gente en mi casa a esas horas, al llegar de clase con la lengua fuera lo primero que vi fue el paquete. Si eso no es servicio rápido, que venga Dios y lo vea (oh, amazon, amazon, no sabes cuánto te quiero).


Y ahora me marcho, con las plumas infladas, más chula que un ocho, a leer alguna de las nuevas estrellas de mis estantes. O, si me resisto a la tentación, a estudiar un rato, porque el deber me llama. Pero esta vez habrá reseñas. (*música amenazante y cierre del post*)

miércoles, 13 de octubre de 2010

IMM #24: el más barato y el más concurso

Son diez en total, dos pagados con mis bienamados cuartos y los otro ocho conseguidos/prestados por mi cara bonita, porque he empezado a ahorrar y el mundo se ha puesto de mi parte, así que en respuesta yo me pongo de parte del mundo y regalo dos de ellos en un concurso de amor mundial y otras cosas semejantes (información aquí mismo, más abajo, seguid leyendo, por favor).

En cualquier caso, como no podía ser de otra forma, empiezo con la foto familiar. En ella aparecen sólo nueve libros, porque el décimo es adquisición de última hora y me produce mucho estrés cada vez que intento recordar qué libros buscar para cada foto, así que preferí no toquetear demasiado (pasa que una ordenó la habitación la semana pasada y ya no recuerda en qué cajón metió cada libro).




Número Uno: El cuento número trece, de Diane Setterfield

Me lo habían recomendado hace un año y una amiga mía se hizo con él hace varios meses. Llevaba medio año esperando a que se acordara de prestármelo, pero un día hubo conjunción de planetas (no me lo podía creer), y me lo trajo. Ahora que recuerdo, se supone que es uno de los que estoy leyendo ahora. Así, con calma, pero incluso con un marcapáginas en el medio.





Número Dos: The Healer’s Apprentice, de Melanie Dickerson

Este es corto. Muy corto. Es uno de los dos que compré, por la pura y simple razón que a base de hablar y hablar y hablar de él me lo metieron por los ojos. Esa no es una buena razón, y en esos casos suelo pagarlo caro, pero tengo la esperanza de que esta vez sea diferente. Por lo menos el booktrailer es algo verdaderamente extraordinario (claro que por ver el trailer no hay que pagar...):





Número Tres: Extraordinary, de Nancy Werlin

Este también lo compré, pero por la simple razón de que tenía que tenerlo. Me gusta esta autora, me gustan su estilo y sus historias, y es el tercer libro suyo que me leo. Ya reseñé una vez algo suyo. En este caso, Extraordinary no es nada extraordinario (topicazo, lo sé), pero sí es una bonita historia de amistad, complejos y relaciones abusivas, mezclada con la historia de unas hadas tremendas con memoria selectiva que harían cualquier cosa con tal de sobrevivir. Me encanta la portada. La amo de forma nada platónica. Llena de purpurita y colores un poco psicodélicos. Incluso aunque se le nota a la legua el fotochó en muchos detalles, o precisamente por eso, sigue siendo perfecta…





Número Cuatro: Mockingjay, de Suzanne Collins

La continuación de “Mockingjay: una historia de viajes, engaños y peligrosos explosivos” es bastante breve: la dichosa TNT de las narices de transportes llegó a mi casa un par de días después de escribir el IMM de la furia, justo el único día que no había nadie en casa, y me dejó en la puerta otro de sus temidos avisos de recibo. Y un par de días después, cuando me estaba preparando mentalmente para volver a llamar a la empresa y volver a empezar un segundo follón, me llamó un mensajero a la puerta con el paquete en la mano. No daba crédito a mis ojos, pero el caso es que era El Paquete (II parte). Resumiendo, ahora tengo dos Libros y uno de ellos caerá en el concurso de hoy (sí, está en inglés). Seguid leyendo. Por favor. Gracias. De nada.





Número Cinco: Corpúsculo, de The Harvard Lampoon

Regalo de una galaxia muy, muy lejana. No puedo decir precisamente que me esté muriendo por leerlo, y definitivamente no colgaré reseña (no lo hago de nada crepusculiano), pero supongo que lo leeré. Al fin y al cabo, es un regalo. Gracias.





Número Seis: Other, de Karen Kincy

Otro regalo de la misma galaxia, en este caso porque ella también tuvo un problema parecido al de mis dos copias de Mockingjay. Esto va de cambiaformas, pero como no creo que ningún cambiaformas del mundo esté a la altura de Tonks y su pelo rosa chicle, no creo que llegue nunca a llevarse las cinco estrellas. Pero aún así. Nunca viene mal un cambio. Gracias de nuevo.





Número Siete: Jessica’s Guide to dating on the Dark Side, de Beth Fantaskey

Hace una barbaridad de meses participé en un concurso en la web de la autora, y el premio era un par de libros firmados. Como ya he dejado claro que Correos me odia, dichos libros nunca me llegaron. Pero como la autora es una mujer muy maja, comprensiva, generosa y todas esas cosas, volvió a enviármelos. A la segunda fue la vencida (menos mal).


Número Ocho: Jekel loves Hyde, de Beth Fantaskey



O también conocido como “Amor en el laboratorio: el topicazo pierde la vergüenza”. En cualquier caso, el segundo de los libros que me envió Beth Fantaskey. Es su última novela, la que más interés tenía en leer (dado que por aquí hay incluso reseña de la Guía de Jessica para ligar con vampiros desde hace casi año y medio). De hecho, el concurso en el que participé consistía en crear un booktrailer, y con la maravillosa genialidad que me caracteriza (modestia aparte) creé una obra de arte estupendísima que os dejo aquí abajo. A lo mejor sí es porque lo haya hecho yo, pero qué bonito es el vídeo:





Número Nueve: Proyecto Amanda: Invisible, de Melissa Kantor

Este objeto rosa chicle no debe de tener todavía la portada que lo adornará en las tiendas (cortesía de SM). Creo (no vaya a ser que me moleste en documentarme bien una vez, por Dios) que es uno de esos libros interactivos que se hacen ahora y que tienen el nombre del verdadero autor camuflado detrás de mil escondrijos; que la saga en total debe de ser eterna (nueve tomos o algo así), y que está bastante bien, o eso dicen. A mí me recuerda vagamente a ¿Quién es ella?, de Jerry Spinelli.





Número Diez: Rastro, de Maggie Stiefvater

Otro caído por cortesía de SM, pero este no sólo llega un poco demasiado tarde para mí, sino que además, dado lo muchíííísimo que me gustó, no tengo especial interés en poseerlo en papel. En cualquier caso, dado que la edición es absolutamente preciosa, tanto por dentro como por fuera; que no todos vais a hacer como yo y leerlo al terminar Mockingjay, y dado además que sois muy libres de tener gustos diferentes al mío, asumo que habrá gente interesada en él. Así que, para esos, este también cae en el concurso.





Así que ahora… the concursation. Porque sí, porque os quiero mucho, porque ya no tengo sitio donde meter los libros, porque iba a hacer concurso de los 1000 seguidores pero me dio pereza y luego se me pasó, porque si me pongo a organizar algo más complicado acabaré por no organizar nada, y porque me ha dado el arrebato de inspiración y aunque sólo hice un concurso/IMM una vez, fue comodísimo:

Bases:

1. Amor mundial: tengo poco aguante en mis brechas ahorrativas, y un seudoconcurso de los 1000 (casi 1100... ^__^) bien vale una misa. Así que pueden participar sólo los habitantes del planeta Tierra (tomadme la palabra, que ya me arrepentiré yo luego).

2. Sólo una entrada por persona.

3. Escribid un comentario en esta misma entrada, dejando vuestro email, poniendo cuál de los dos libros queréis que os envíe (Mockingjay o Rastro), y de paso (porque ya que regalo cosas me apetece reírme un poco) contad un chiste. No tiene por qué ser inventado, no tiene por qué ser muy bueno, pero por favor, ¡que no sea repetido!

4. Y eso es todo. El plazo se acaba mañana (jueves) a las doce del mediodía, hora española (24 horas de concurso en total). Luego sortearé los libros entre los participantes, vía Random.