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jueves, 17 de junio de 2010

Seven tears into the sea (Terri Farley) - Reseña

Título: Seven tears into the sea

Traducción no oficial: Siete lágrimas al mar

Autora: Terri Farley

Editorial: Simon Pulse

Año: 2005

Sinopsis:

A los 10 años, Gwen Cooke tuvo un extraño encuentro con un chico de ojos oscuros. Vino a ella en la playa, le susurró extrañas palabras al oído, y luego desapareció. Poco después, su famila se fue de su casita de la playa, y Gwen nunca volvió a ver al chico.

Ahora con 17 años, Gwen vueve al hogar de su infancia. Su abuela se lo pidió. Pero Gwen sabe que debe volver por otra razón: necesita el mar. Tal vez sea el mismo mar el que la llama. Tal vez sean el recuerdo del chico y de sus extrañas palabras los que la atraen al lugar donde se conocieron. Tal vez sea hora de enfrentarse a su destino.


Estrellas de mar:



Opinión sincera, más o menos:

Existen muchos tipos de libros. Los que te amargan el día, los que te alegran el día, los que te inspiran para dibujar, los que te inspiran para escribir, los que te dan ganas de tirarte por un puente, los que te meten una canción en la cabeza, los que te hacen meter barriga, los que te provocan antojo de algo salado, y los que te provocan antojo de algo dulce.

Como Seven tears into the sea.

En esta novela le daremos al chico un Permiso Especial Para Ser Raro, porque sólo es humano un par de meses cada siete años (como Temblor, pero a lo bestia). El resto del tiempo es una foca. Técnicamente, un selkie. Yo creía que los selkies eran como sirenitos pero con cola de quita y pon, porque me parecía más poético, pero no. El hombre no es un sireno, sino un foco. Focoman.


Y el foco se enamora de la foca Gwen. Como comprenderéis, enamorarse de alguien que la mayor parte del tiempo ni siquiera tiene un cerebro de 1300 c.c. es... peliagudo. No todas estarían a la altura. Porque el chico está muy bueno y todo eso y yo no quiero ser especiecista (¡zas! estreno mi primera publicidad subliminal palabra pratchiana), pero el muchacho es una foca.

Y aquí entra Gwen en escena. La jovencita se va a pasar el verano aislada independizada en una bucólica y solitaria casita a pie de playa (*cof, cof* picadero *cof*), insocializándose todo lo posible y trabajando en el hotelito de su abuela. Ese trabajo consiste en servirles pastelitos deliciosos (he ahí el antojo) a los turistas viejos, y en no hacer nada el resto del tiempo. Eso de "no hacer nada" incluye enamorarse del bombón nudista que frecuenta su calita.

Que además se da la casualidad de que se parece sospechosamente al otro bombón nudista que le salvó la vida en la playa una noche de hace... ¡Oh! ¡Siete años! ¡Qué feliz casualidad!

He aquí un modelo hipotético de conversación entre ambos:

FOCOMAN: [Gran sonrisa, momento "salida del agua en pelota".]
GWEN: [Baba.]
FOCOMAN: [Gran sonrisa, momento "andar por la playa chorreando, en pelota y con el atardecer a sus espaldas".]
GWEN: [Baba, baba, baba.]
FOCOMAN: [Gran sonrisa.] Hola.
GWEN: Hola, macizo. Hacía siete años que no te veía la... hum... eh... el pelaje.
FOCOMAN:
Ya, bueno. Esta vez tenía pensado comprarme ropa, pero si te gusto más así...

GWEN: ¡Sí! Digo... ¡No! Por mí unos... ejem... pantalones, si eso, estarían bien. Para que nos vean juntos, y eso. Hum.
FOCOMAN: De acuerdo, foquita mía.
GWEN: ¿PERDONA?
FOCOMAN: [Gran sonrisa.] Me invocaste hace siete años y ahora soy todo tuyo, muñeca.
GWEN: ¿ME HAS LLAMADO FOCA?
FOCOMAN: ¿Ugh? [Empieza a sudar, se aparta unos pasos, saca de la nada un móvil y marca. Alguien coge el teléfono al otro lado: AcosoCullen S.A.] Eh... ¿Edummy? ¿Creo que necesito ayuda? ¿El consejo de otro sobrenatural sexualmente frustrado, por favor?



Técnicamente, visto así, tendría todas las papeletas para ser "El bodrio número un millón, felicidades, pase a caja a recoger su premio, por favor". Pero no llega a tanto. De hecho, es una lectura agradable, aunque no pase de ahí. Demasiado corto como para cogerle manía a muchos personajes, tiene postres dulces muy ricos, algunas escenas muy monas, y lagrimilla incluida (no voy a decir spoilers no voy a decir spoilers no voy a decir spoilers no voy a decir spoilers no voy a decir spoilers no voy a decir spoilers).

Sinceramente, no es una maravilla de esas épicas (ecce libro), pero me sorprendió para bien, me entretuvo más de lo que esperaba, y se lee muy rápido (algo que no es sólo mérito del escaso número de páginas, supongo).

Bueno, bonito y barato: este es un libro para los que busquen algo romanticón y tristón, y no tengan muchas pretensiones ni un gran presupuesto (y no les importe mojarse en inglés ni pasarse por el booky). Para todos los demás... pues casi será mejor otra cosa.