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lunes, 18 de octubre de 2010

Soy el número cuatro (Legados de Lorien #1) - Pitaccus Lore - Reseña

Mientras en muchos blogs aparece el juego del cuatro, como lo de hacer memes nunca fue lo mío yo lo varío un poco y os traigo la reseña de Soy el número cuatro, libro que salió hace un par de meses en inglés y que ya tiene película en fase de post-producción (con Alex Pettyfer en toda su gloria). Es la prueba de que no a todas las películas les pasa como a La Bestia y acaban convertidas en leyendas urbanas.

Pero antes de empezar, y después de haber pasado por un auténtico suplicio para contar todas las entradas del IMM/concurso, os traigo los nombres de los ganadores (que encontrarán un email en su bandeja de entrada). Por lo menos la tarea se hizo más agradable gracias a vuestros chistes (esa es otra, ¿por qué casi todos pedisteis perdón por contar chistes malos si sabíais que hacían reír? ¿qué es lo que necesita entonces un chiste para ser bueno?). En cualquier caso, Mockingjay se lo lleva Maai, y Rastro se va a casa de Eliezer. ¡Gracias a todos por participar, y enhorabuena a ellos dos!

Título: Soy el número cuatro (Legados de Lorien #1)

Título original: I Am Number Four (Lorien Legacies #1)

Autor: Pitaccus Lore (seudónimo utilizado por el dúo de escritores James Frey y Jobie Hughes).

Editorial en inglés: Harper Collins

Año en inglés: agosto 2010

Editorial en español: Molino

Año en español: febrero 2011.

Fecha de la película: 18 de febrero de 2011 en USA, marzo de 2011 en España.

Estrellitas del lugar:


Trailer superfashion de la película, ya doblado al español:
(Protagonizada por el de siempre Alex Pettyfer y una chica Glee Dianna Agron.)




Y ahora me explayo:

Han perdido la vergüenza, y después de haber logrado arrastrarnos a todos a la ciencia ficción de las distopías, ahora nos llevan de cabeza a esa otra ciencia ficción de naves espaciales y marcianitos que nunca había parecido una cosa demasiado seria pero que como nos la meten por los ojos acabamos encantados. Porque, reconozcámoslo, los lectores no tenemos personalidad ninguna y vamos adonde nos lleve el más listo (que suele ser el que tiene el mejor libro o, en su defecto, la portada más bonita).

Así que el protagonista de esta película es un marciano, sólo que en realidad no es de Marte, sino de un planeta muy lejano llamado Lorena Lorien. Y en vez de tener la piel verde, alopecia, tres ojos, dos antenas y una coleta-USB, para que sea más fácil convertirlo en un sex symbol (lo siento mucho, pero ET no cuenta como sex symbol) le han puesto la cara de Alex Pettyfer (también llamado Dios, porque es omnipresente). Y a su novia la cara de la rubísima Dianna Agron, animadora de Glee. Cosa que no deja de ser un ligerísimo error (no tan ligero), ya que se supone que son un par de quinceañeros, y ni Alex va ya a cumplir los 20 ni Dianna los 24.

En cualquier caso:

Superman se enfrenta a los Dementores de Azkaban Mogadore
(sin ningún patronus, sólo con sus Super Manos-Linterna)



Hace diez años, el planeta Lorena Lorien fue invadido por dementores (si no sabéis lo que son los dementores os pego, leed Harry Potter de una vez y cerrad el pico), y fue destruido. Los dementores se llevaron todos los recursos naturales de Lorena Lorien a su planeta malvado (o sea, Azkaban Mogadore), y dejaron a Lorena Lorien por muerto. Pero antes de que todo estuviera perdido se escapó del planeta una nave espacial que albergaba en su interior a nueve niños y sus guardianes, que se irían a refugiar a la Tierra hasta que todo se calmara y Lorena Lorien volviera a ser un lugar habitable y seguro (es decir, igualito que Superman).

Así que durante los últimos diez años los nueve niños han vivido ocultos en la Tierra, perseguidos muy de cerca por los dementores. Gracias a un poderoso hechizo (¿existe alguna expresión sobre hechizos que no implique que son poderosos?), los dementores sólo pueden matar a los niños en un orden determinado. El número Uno murió a los pocos años de llegar a la Tierra. El Dos no aguantó mucho más tiempo. Y Tres acaba de morir (vamos, hace cuatro días, en el prólogo).

El Cuatro es el siguiente. Y Cuatro es Alex Pettyfer.

La única defensa de los chicos de Lorena Lorien ante los dementores es permanecer ocultos y separados el tiempo suficiente para que se desarrollen sus superpoderes (repito: igualito que Superman), y poder así derrotar a los dementores, volver a Lorena Lorien y, ya puestos, arruinar el plan de los dementores de aniquilar a la especie humana y conquistar la Tierra y esos asuntillos menores.

El hecho de que los superpoderes de Alex/Cuatro sean las Super Manos-Linterna es una cutrez culpa única y exclusivamente de los autores del libro. (Eso sí, para fans del actor: si la película se parece en lo más mínimo al libro, se va a pasar la mitad del metraje sin camiseta.)

En cualquier caso, el libro engancha, y engancha mucho. Si habéis leído Ángeles Extraños, este se parece a su mitad buena, y ese es un gran piropo por mi parte. Es ágil, entretenido y también romántico, aunque los dos enamorados no sean sólo monos, sino también bastante moñas. Con ese tipo de cursilidad tan perfecta que te mosquea y hace que pienses "uy, fijo que estos dos acaban mal".

No voy a compararlo con el Libro otros libros, porque no tiene nada que ver con ellos. Si os gustan los libros de acción, este os gustará, porque tiene algo para cada uno: huidas, peleas, superpoderes, dementores, matones de colegio, perritos guapos, amor y bastante frikismo. Y además tiene una segunda parte titulada The Power of Six (El poder del Seis, duh) que se publicará en 2011.

Y como esta reseña ha sido larga y es probable que la mitad de mis queridos lectores no hayáis llegado tan lejos, voy a aprovechar para enumerar los defectos del libro ahora que ya casi no los leerá nadie. Primero, la parejita del libro es demasiado perfecta. Se ven, se enamoran, se dan un besito, se hacen novios, se declaran su amor mutuo, se acaba el libro. Y segundo, de vez en cuando las pausas en el libro son larguísimas sin venir a cuento. Es decir, imaginaos que os acaban de lanzar una daga directa al corazón. Pues antes de apartarse de su camino, a Alex/Cuatro le da tiempo a escribir un par de párrafos sobre filosofías de la vida, y después se aparta de la daga. Hay Últimas Despedidas para dar y tomar, y cada vez que alguien se está muriendo tiene tiempo para pronunciar un discurso de moribundo a la altura de los mejores tiempos de Fidel Castro, hasta tal punto que dan ganas de agarrarlo por las orejas y gritarle "¡Pero muérete ya!".

En cualquier caso, aunque sea bastante sencillo, los personajes no tengan demasiada profundidad, y no sea en general un libro que vaya a hacer historia, yo os lo recomiendo. Y dado que lo más probable es que salga a la venta en castellano dentro de muy poco tiempo, tal vez os dará tiempo para incluirlo en la carta a los Reyes Magos (... o no). Y si no, pues siempre os quedará la peli.

Sólo tengo una última reflexión, para fans de los Cazadores de Sombras: Alex Pettyfer ya es la Bestia y también Cuatro, así que creo que podéis olvidaros de que también se convierta en Jace...

sábado, 9 de octubre de 2010

The Angel Experiment (Maximum Ride #1) - James Patterson - Reseña

Título: The Angel Experiment (Maximum Ride #1)

Autor: James Patterson

Editorial en inglés: Warner

Año: 2001

En español: sin noticias

Sinopsis: Más abajo y personalizada, que no me apetece traducirla.

Lluvia de estrellas:





Trailer no oficial pero muy ilustrativo de lo que es la saga entera:




Antes de nada, James Patterson no es un Don Nadie:

Esa expresión suena muy mal, pero es la pura verdad. James Patterson es autor de un montón de novelas policíacas que se venden muy bien en España (no puedo hablar de Latinoamérica, porque no lo sé y no me apetece buscarlo), y es el padre del detective Alex Cross. Entre sus títulos están Bikini, El 4 de julio, o El 3º grado. Resumiendo: que tiene dinero, y mucho; que escribe mucho y debe de hacerlo bastante bien, y que tanto lo hace para jóvenes como para viejos.

Además, su cara tal vez os suene si sois seguidores de la serie Castle (ABC, Cuatro…), porque es uno de los escritores que hacen cameos en la serie, interpretándose a sí mismos y dándole consejos creativos (o no tanto) al protagonista.




Ready

Autor de bestsellers, viejo conocido en español, serie de éxito en EEUU... Este libro (estos libros, en realidad, porque van ya 7, y contando) lo tenía todo para venderse bastante bien en castellano, pero a nadie parece habérsele ocurrido la idea de traducirlo y dejarse ya de bobadas.

En cualquier caso, con la esperanza de que lo leáis en inglés, o incluso en castellano, en el caso improbable de que alguna editorial se acuerde de que existe...



Steady

Max tiene catorce años, es la mayor, tiene la mandonería bien implantada en el cerebro, y es alérgica a las duchas.

Fang es el segundo, exactamente dos meses más joven, el morenito emo encantador, y es todo un Gale Hawthorne en potencia, o tal vez será que Patch Cipriano le prestó sus alas.

Iggy, también catorceañero, es el siguiente, y aunque no ve un pimiento, vigilad bien vuestras espaldas cuando lo tengáis cerca: desde los petardos de feria al TNT y al C4, es un experto en explosivos, y le gusta practicar.

Luego tenemos a Nudge, con once añitos y muchas ganas de conocer a mamá y papá.

El cuarto es el Gasman, o Gazzy, que a sus ocho años forma un dúo cómico mortal con Iggy gracias a sus "flatulencias letales" y a sus "pedos mortíferos" (bueno, no son literalmente letales, pero es mejor no tenerlo justo delante, no sé si me entendéis).

Y por último, Angel, de ojos azul cielo, tirabuzones rubios y seis tiernos añitos, es la benjamina de la casa, el ojito derecho de todo el mundo, y absolutamente achuchable, aunque está haciendo carrera en secreto para convertirse en la próxima niña diabólica del siglo.

Y... oh, sí, me olvidaba.

Los cinco tienen alas (y vuelan).

(Por eso la primera portada que os colgué en el post no es nada afortunada.)

Y además, viven completamente solos a las órdenes de Max, en una casa en el bosque, e igual que Caperucita Roja, se pasan la vida huyendo del hombre-lobo feroz.

Y a pesar de todo, este libro no va de fantasía, de ángeles ni de licántropos.

Sus protagonistas son todos mutantes, los X-children, que fueron diseñados genéticamente en un lugar de pesadilla llamado el Colegio. Hace varios años escaparon de ahí, pero ahora el Colegio está empeñado en recuperar a sus críos alados y para ello los persigue con sus mejores creaciones/secuaces: los hombres lobo.

Así que cuando el Colegio captura a Angel, los otros cuatro vuelan sobre los EEUU de norte a sur y de este a oeste para recuperarla, destapando secretos sobre su pasado, sobre el Colegio mismo, y sobre el Instituto que lo dirige todo (¿y sobre la Universidad maligna que controla el mundo?).


Go

Quería leer esta saga desde hacía tiempo, y el bookmooch la trajo a mis brazos. De hecho, (atención, clientes del bookmooch), esta es una de esas sagas que siempre están disponibles para que las consigáis allí (¡¡AQUÍ!!) gratuitamente.

En cualquier caso, es divertido, es entretenido, engancha, hay muchos mamporros, hay vuelos rasantes, hay mutantes, hay traiciones, hay muertes, hay huerfanitos, hay momentos de ternura, hay blogs, hay tanto romance como en Percy Jackson (de hecho, puede que haya incluso un piquito poquito más) y por lo general es un libro tan bueno como cualquiera del mismísimo Percy. Por haber, incluso hay crítica a los laboratorios que maltratan a sus animales de experimentación.

Así que si no sabéis qué leer, si seguís hartos de los vampiros, o si acabáis de sufrir una gran decepción y queréis ir sobre seguro, deberíais intentarlo. Y luego, igual que me pasó a mí, os entrarán las ganas de seguir leyendo los libros dos, tres, cuatro, cinco, seis y etcétera. Y cuando eso pase, estaré disponible para que me deis las gracias o me echéis la culpa. Y pienso recibirlo con elegancia y sólo un toque de "te lo dije".








Además:

Para no perder la costumbre, estos libros también tienen novela gráfica. Y para no ser un fiasco tan grande como la ídem de Vampire Academy, esta novela gráfica es un manga.


martes, 3 de agosto de 2010

Los Interminables Libros Inacabados (LILI #1): Incarceron, de Carrie Fisher

Antes de leer:

Esta sección nace para ocupar el hueco de las críticas de todos aquellos libros que no fui capaz de terminar. Por lo tanto, no pretendo que tenga el mismo valor informativo que una reseña normal: de estos libros suelo leer entre 100 y 150 páginas, y luego, aleatoriamente, un puñado de escenas hasta llegar al final. Existe la posibilidad de que el libro mejore en la página 151, que se convierta en una obra de arte, y que sólo empeore otra vez en las escenas que elijo leer. Ese es un riesgo que estoy dispuesta a correr.


Título: Incarceron (Incarceron #1)

Autora: Carrie Fisher

Editorial en inglés: Hodder Children's Books

Editorial en español: Molino

Año en inglés: 2007

Año en español: otoño 2010







Lo compré porque era ciencia ficción, porque me entró por los ojos, porque me lo vendieron con buenas palabras, porque estaba a punto de traducirse al castellano y porque iban a hacer una película.

Lo único que saqué en limpio de su lectura fue el descubrimiento de que no soy tan incondicional de la ciencia ficción como creía, y que todavía puedo ser objetiva, e incluso cruel. Casi siempre.

En cualquier caso, voy a hablaros de Incarceron.

La Chica (no recuerdo su nombre) vive en una recreación del siglo XVII en medio del siglo veintitantos (lo expliqué muy bien no hace mucho, así que voy a ser vaga y citarme a mí misma: imaginaos a un robot con corsé y enaguas sirviendo té con galletitas a través de un holograma). La tecnología está prohibida, y debe seguir el protocolo con todas sus consecuencias: en su condición de Niña Mimada Del Reino e hija del Guardián de Incarceron, debe casarse con el Príncipe De La Bragueta Floja. Así que sólo tiene un propósito en la vida: encontrar a su primer prometido supuestamente muerto, el Otro Príncipe Que Cuando Conoció Con Siete Años Parecía Mono. Y a los demás que les den por saco.

Luego tenemos al Chico (¿Finn, me parece recordar?), que vive dentro de Incarceron, una prisión traicionera que permaneció siglos cerrada y oculta, una cárcel que fabrica a sus habitantes mediante la carne de los muertos y piezas del propio edificio (esto no es una figura literaria, sino un hecho literal). El Chico está empeñado en que él es especial y nació Fuera, y que no es hijo de Incarceron. El noble propósito en la vida del Chico es salir de Incarceron. Y a los demás que les den por saco.

En un momento dado, Chico y Chica encuentran unos misteriosos dispositivos (que llevan el curioso nombre de "llaves") y descubren que mediante su uso pueden hablar y contarse sus penas mutuas (llaves-teléfono, si es que esto de la tecnología es chachipiruli). La Chica puede contarle al Chico que su vida de niña rica del siglo XVII la aburre y que su papi no mola nada, o sea, y el Chico puede contarle a la Chica que la gente de Incarceron son una panda de brutos y vándalos, y que por encima su mejor amigo está demasiado bueno y le roba todas las novias.

Hasta aquí todo bien. La cosa tenía potencial.

PERO.
  • UNO: Tanto el Chico como la Chica son medio memos y completamente insoportables. Cualquier acto de valentía/generosidad/inteligencia/comicidad por parte del uno o de la otra no son más que señuelos momentáneos. Si yo hubiera encontrado una de las dos llaves-teléfono, cualquiera de ellas, la habría tirado enseguida por una alcantarilla.
Y para colmo no hay nada, ni historia ni ambiente ni romance ni secundarios ni un final decente (lo comprobé, y no pasa de ridículo), que amortigüe a los protagonistas.
  • DOS: La trama futurista tenía potencial para ser un complot, un edificio oculto, la cuna de un Supervillano... Cualquier cosa bien ideada. Todo eso se va al garete cuando queda claro (bastante pronto, por cierto) que la única malvada es la propia cárcel, que cobró vida y no tiene a nadie detrás organizando sus maldades.
A medida que todas las cosas inexplicables se iban explicando gracias a la magia, mi interés se iba desinflando a pasos agigantados. Llegó un momento en que me resultaba tan desagradable leer el libro, que tuve que aparcarlo. No es que fuera sólo aburrido, o simplemente que no me gustaran los personajes, o cualquier otra cosa. No había nada en el libro que me gustara, y leerlo se volvió odioso, y me rendí.

Me gustan los libros de ciencia ficción. No me habría importado ver añadido un ambiente de época, para variar. Pero si además le añadimos magia para rellenar los huecos de la trama, parece que ya no se sabe ni de qué trata el libro. ¿Qué será lo próximo? ¿Añadir vampiros, zombis, revolucionarios, seres mitológicos y gente perdida en una isla desierta, porque si no la historia tiene pocas páginas?

Y si aún por encima no hay nada más que merezca la pena... Yo de vosotros procuraría ser más listos que yo, y no leerlo. Por lo que a mí respecta, ya me he deshecho de mi copia, y no tengo el más mínimo interés en acercarme a menos de 100 kilómetros de la secuela, Sapphique (que, por cierto, es el nombre de un mágico profeta que se menciona en este libro y al que le cogí manía con sólo leer sus filosóficas citas).

lunes, 31 de mayo de 2010

Tempus Fugit. Ladrones de almas (Javier Ruescas) - Reseña y primer capítulo

Título: Tempus Fugit. Ladrones de almas

Autor: Javier Ruescas

Editorial: Alfaguara

Año de publicación: mayo 2010












¿Qué hora es?


Tempus Fugit PRESENTA...

VAMPIROS DE CIENCIA FICCIÓN y SUPERVILLANOS que mueren vida a vida como en un videojuego. Con...

KLEID (como "caleidoscopio" pero sin la "a" y sin el "oscopio"),

HANNA (como "Hannah" pero sin terminar en "h"),

PABLO (como cualquier otro "Pablo"),

el primer SUPERVILLANO TREKKIE de la literatura

y el cameo estelar de los NUEVOS ESCÁNERES de los aeropuertos, esos que te ven "desnudo sin quitarte la ropa"...

―¿Sabes... leer? ―le preguntó Pablo, asombrado.
―¡Claro que sé! ―replicó ella, saltando por encima del sofá y cogiendo un aparato digital de la pequeña estantería que había detrás―. ¿Por quién me has tomado?
―Pues... por una mujer ―respondió él, enrojeciendo.
Hanna se puso a reír esperando que Pablo la acompañase. Sin embargo, cuando vio que la miraba extrañado, se calló.
―Realmente vienes del pasado ―comentó, aturdida.

Érase una vez que se era, un Diluvio Universal. Durante días, meses, ¡años! llovió y llovió y llovió e hizo tanto calor que se derritieron hasta los cubitos de hielo y los polos de limón de los congeladores de los bares. En consecuencia, el nivel del mar subió tanto, tanto, pero que tantísimo, que por encima del agua sólo quedaron los picos de un puñado de montañas (tal vez recordaréis que una de estas montañas se llamaba Panem), y los ochomiles dejaron de ser ochomiles y pasaron a llamarse...

...tachán, tachán...

Nuevomundo.

Como en todo Diluvio Universal que se precie, hubo un hombre llamado Noé que tuvo la brillante idea de construir un Arca, fletarla y esperar que para cuando escampara ya hubiera llegado al Everest.

Lo que Noé no había previsto era lo mortalmente aburrido que iba a resultarle el crucero. Y así fue cómo, a lo tonto a lo tonto, se hizo trekkie y fabricó su primera Cabina De Teleporte Para Usos Múltiples (Ca.De.Te. P.U.M.). Era una de esas cabinas en las que te metías, hacías hush, hush, y de repente aparecías al otro lado del mundo, como si fueras Harry Potter. O también podías meterte en ella, sacarte los calzoncillos por encima de los vaqueros, y decir que te llamabas Supermán, hola qué tal.

Pero a Noé, un hombre de bien al que el Diluvio le había agriado el carácter y amargado la vida, lo que realmente le interesaba era controlar el mundo, ser Jefe Supremo del Bollicao y, cómo no, hacerse inmortal (ya sabéis que este turbio asunto de la inmortalidad fue siempre el talón de Aquiles de los Supervillanos).

Claro que definirte como trekkie en tu currículo no te deja precisamente a la altura de Lord Voldemort, el Presidente Snow o Darth Vader, así que Noé ideó un Plan Perverso: secuestraría a tiernos bebés inocentes, los convertiría en chicos-robot (androides para los amigos) y los entrenaría para que fueran ladrones de almas, de Esencias, de futuros. Llámalos X.

Kleid era uno de estos ladrones-robot de guante blanco. La élite dentro de los androides: más frío, retorcido, sexy y calculador que ningún otro. Lo que el Supervillano Noé desconocía cuando lo envió a La Misión Por Excelencia era que a Kleid le pesaba, y mucho, la conciencia. A veces al pobrecito Kleid le parecía que, en vez de una máquina de frío titanio reforzado y ultraligero, tenía en el pecho un corazoncito de plomo derretido.

Y ese es el ingrediente fundamental para un ataque de rebeldía adolescente, tanto si eres un chico de 17 años corriente y moliente como si eres un despiadado androide ladrón de almas con los días contados.

Así que cuando Kleid se cruzó en el camino de una ciclista rara y de su quizás-próximo-novio llegado por accidente del pasado, quedó claro que los tres estaban destinados a ponerlo todo patas arriba; que el Supervillano Noé no encontraría Arca lo bastante grande donde esconderse, y que el Bien se impondría sobre el Mal...

... o no.


A contrarreloj:

Javier Ruescas metió en la coctelera un libro de vampiros, otro de distopías apocalípticas y otro de viajeros en el tiempo, y después de agitar enérgicamente vio la luz Tempus Fugit. Ladrones de almas. Partiendo de esta original premisa tenemos un librito entretenido que tal vez no haga historia, pero os arrastrará página a página sin dejaros luego con ese regusto amargo de "esto ya lo había leído yo antes".

Sin pelos en la lengua ni miedo a soltar tacos "por exigencias del guión", la narración es buena, pero me gustaron especialmente los diálogos. Por lo demás, hay malos demasiado malos y buenos demasiado buenos, pero el personaje verdaderamente jugoso es el que se mueve siempre en el medio más turbulento: Kleid. Los cambios de perspectiva en la narración bailan entre los tres protagonistas, agilizando la trama y jugando con la oscuridad de Kleid, la ingenuidad de Pablo (el viajero en el tiempo que se encuentra en Nuevomundo como un pulpo en un garaje), y las situaciones a veces tiernas, a veces dramáticas y a veces cómicas de la relación de Pablo y Hanna.

El ritmo de la historia es constante, y especialmente ágil en la primera parte del libro. Hacia la mitad encontré un bache de unas treinta páginas, que empieza con una de esas escenas de "hagamos un inciso en esto de matarnos los unos a los otros, que tengo que contaros una larga historia". Yo nunca valoro demasiado las historias del pasado metidas dentro de las novelas, y esta se me hizo tediosa. Pero a partir de ahí la novela fue recuperando el ritmo poco a poco, dando giros que siempre iban más allá de lo que yo había previsto, hasta alcanzar ese final cerrado sólo a medias y algo agridulce tan característico de la ciencia ficción.

Por lo tanto, si lo que buscáis es leer algo diferente, escaparos de la romántica más repetitiva o encontrar un verdadero soplo de aire fresco con ciencia ficción de por medio (y mensaje ecologista al fondo), Tempus Fugit es una opción muy entretenida. No esperéis que esté a la altura de Los Juegos del Hambre (de verdad, por una vez no quería mencionar más los Juegos, pero hablando de cifi me fue imposible no hacerlo), pero es muy superior a otras novedades del momento a las que se les ha dado mucho más bombo, como Meridian (aburrido hasta decir basta), o incluso el intocable Hush, hush, que tiene una portada muy bonita, cierto, pero es exactamente la misma historia de siempre.


No sé si debería decir esto, peeero... la escena del robo de un alma del primer capítulo no tiene desperdicio. Y para saber más cosas sobre el libro, escuchar las canciones que lo inspiraron o acceder a descargas de material extra, visita la web oficial de Tempus Fugit.