Esto ya no es un quizás (ni mucho menos una noticia), pero siguen retrasando tanto la salida de
La Bestia que si antes iba a saludar al 2010 ahora prácticamente va a despedir el 2011, y mientras
Vanessa Hudgens probablemente llegará a la presentación recién salida de un lifting, el omnipresente
Alex Pettifer se habrá convertido en un galán otoñal, muy posiblemente calvo.Pero como no se puede perder comba, siguen sacando un trailer cada varios meses, para no estresarnos demasiado y mantenernos con el piquito cerrado, y luego además cogen y reeditan el libro con la portada que veis aquí arriba, que es lo que hacen siempre. Un alma generosa autoapodada
Nandia me había enseñado hace muchísimo la bestialidad que habían sacado para una portada de
Eclipse en algún país europeo de cuyo nombre no quiero acordarme (bueno, acabo de revisarlo: Rusia), y si no la compartí antes con vosotros era para no herir sensibilidades.

Pero ahora he cambiado de parecer para haceros una advertencia:
si no dejan de llegar libros con portadas/poster, lo más probable es que el año que viene podamos comprar
sinsajos mockingjays de esta guisa, porque...
... estamos hablando de ese otro filme del 2011 que no es una película cualquiera, es
La Película, y mientras unas lleven camisetas Team Jacob en masa para ver cómo el pobre lobito se borra la sonrisa Profident y se seca las lágrimas, yo me apuntaré, con mi recientemente adquirido
pin del sinsajo mockingjay (¡lo tengo! ¡lo tengo! ¡¡¡LO TENGO!!! ¡¡¡GRACIAS!!!), a ver cómo mueren en la pantalla mis muy venerados tributos (me temo que voy a acabar jaleando todas las muertes, que yo soy muy bruta y además no sé cerrar la boca en el cine, que no pago la entrada para callarme mis impresiones, por muy bestias que sean).
Sinceramente, puestos a ver gore, yo prefiero ver cómo una desconocida Katniss se pone de morros al lado de los ojitos de cordero degollado de Peeta, antes que ver otras goridades que, sinceramente, (y especialmente en comparación) me llaman menos la atención que la reproducción del escarabajo de la patata cuando su habitat se ve invadido por el caracol del repollo color verde pistacho oscuro.
(Ni siquiera sé si esto puede contar como spoiler a estas alturas del merchandising, pero que no se diga que no soy excepcionalmente civilizada.)
Esta, en cambio, es la escena cumbre de
Los Juegos del Hambre. Ya captais la idea. Es una metáfora poco metafórica (no sé si he llegado a tener nunca verdadero espíritu poético, más allá de unas tímidas incursiones en el
ripio español).
Y ahora es cuando les toca el turno a las noticias que han dejado de ser noticia hace tanto tiempo que me gusta llamarlas
"información vintage". Por lo menos así ya no tengo presión ninguna para retransmitirlas.
Primero y más importante (casi, pero no del todo) y por supuesto que iba a decir esto aquí porque es causa de una grave depresión en la que estoy sumida, es que compraron los derechos para llevar a la pantalla
WAKE/Sueña (
¡ya a la venta para los socios del
Círculo! ¡Yujuuu! ¡Menos mal que ya lo leí, porque yo no soy del
Círculo ni lo voy a ser! ¡Yujuu!). Hasta aquí todo bien. Nadie en su sano juicio se apenaría (demasiado) por una noticia así. El problema es que, por supuesto, ¿cuál es el omnipresente nombre que suena para interpretar a Janie? El de Hannah Montana (perdón,
Miley Cirus, que como
todas las chicas Disney antes que ella, no es capaz de apartarse lo bastante rápido de la imagen de beatita de su personaje). Ahora, si me dijeran que... hum... no lo sé, Zac Efron (
nuevo compañero de batallitas de Jack Sparrow y Penélope Cruz) va a hacer de OMCabel, ya sería el colmo de la despresión.
En cualquier caso, también hay un lado bueno, y es que sólo
"están (o estaban, que ya digo que la nueva no es tan nueva)
considerando" a la chica para el papel,
no es que haya firmado un contrato. Y la segunda cosa buena (y aquí es donde sale a por carnaza mi vena salvaje) es que
ni siquiera es seguro que vaya a haber película. Que hayan comprado los derechos no quiere decir que vayan a sacar película para la campaña de Navidad. Aún recuerdo que hace ocho años habían anunciado a bombo y platillo (bueno, era en la solapa del libro, pero a mí me quedó grabado a fuego) que
Artemis Fowl (ay, pero cómo adoraba yo esos libros...) iba a llegar a la gran pantalla... y mi gozo en un pozo. Esa película no existió jamás, y prefiero que con esta pase lo mismo antes de que se convierta en un fiasco Disneyificado.
(
Offtopic y curiosidad: ¿sabéis que Lisa McMann había contado en
su blog, hace muchísimo tiempo, que a quien ella se imaginaba como Janie era
Hayden Panettiere, la animadora de la serie
Héroes?)

Como Disneyificada estará también la
bufanda ROJA de
Daniel, porque fue Disney la que compró los derechos para llevar
Oscuros a la gran pantalla. En este caso, y
dado que el libro es más una anécdota con páginas que otra cosa, mi interés es puramente documental: ¿sabrá mantener Disney el tipo con el ambiente
negro, o intentará aliviar ese peso incluyendo un puñado canciones pegadizas, cantadas (el libro les viene como anillo al dedo) por un coro de angelitos con
bufandas ROJAS?

Donde no cabe Dinsey, y por favor, que no quepan tampoco las
bufandas ROJAS (a mí la filosofía
"Ahorra, no gastes en ropa" de los lobitos crepusculianos me funcionaría) es en la adaptación al cine de
Vampire Academy. ¿Lo bueno? Ya compraron los derechos. ¿Lo malo? El simple hecho de comprar los derechos sigue sin significar nada seguro, más allá de que puede haber sido un gasto caprichoso del estudio que lo pagó.

Os recuerdo (porque seguro que nadie lo recuerda) que de
Encanto Fatal también nos prometieron película hace varios meses, pero hasta mis oídos (algo taponados, bien es cierto, porque últimamente soy la última en enterarme de las cosas) no han llegado noticias de que la cosa esté yendo a ninguna parte.

Y a la que desde luego que no le han dado tiempo a llegar a ningún sitio es a la película de
Temblor. De esta han comprado toda la trilogía, pero me huelo (soy muy desconfiada, yo) que lo han hecho como favor especial a las chicas del Team Jacob (esas que llorarán por su chico mientras yo esté siendo una salvaje anti-Capitolio): convertirán a Sam en un Edward-hombre lobo, lo presentarán desnudito y malherido en la puerta de Grace, y a partir de allí grabarán un
Crepúsculo sin vampiros. No lo sé. Es que soy muy desconfiada, yo.
En cualquier caso, para dejar de ser desconfiada, os traigo aquí la portada del segundo libro de la trilogía,
Rastro (oséase, lo que era
Linger en inglés), que con esos tonos tan oliváceos, a pesar de lo mono que es, a mí me hace pensar que, en vez de en pleno verano, la historia tiene lugar a las puertas del otoño (oh, dije que no iba a ser desconfiada, perdonadme).
Así que no os sorprendáis si nos enteramos todos en breve que
Hush, hush se apunta al carro peliculero... (Si es que no lo ha hecho ya, pero yo, siempre en mi espíritu, me entero de las cosas en diferido.)